Diario de León
Ana Gaitero
León

Creado:

Actualizado:

MÁS magostos y menos «jálogüins», que tenemos recursos suficientes y castañas de sobra para celebrar la otoñada sin mimetizarnos con las tradiciones sajonas y, en particular, estadounidenses. Y más ahora que la globalización económica, orquestada por el voraz neoliberalismo, nos está pintando un futuro inmediato de estrecheces en los hogares, en los presupuestos públicos y en las empresas, allí donde se vive la crisis real. Dice nuestro refranero que «Por los Santos, la nieve en los altos» («... Y por San Andrés, en los pies») y ha cumplido. Y se cumple con exactitud ese otro de «A río revuelto, ganancia de pescadores». Pues de la crisis sacan ganancia los artífices de la misma: esa banca opaca a la que vamos a entregar dinero público a ciegas porque no es políticamente correcto que se divulgue a quiénes y cuánto dinero vamos a entregar a los verdugos de la economía real. También saca provecho de la crisis «virtual» la clase política que apuntala la cada vez más difícil de sujetar comunidad de Castilla y León. Juan Vicente Herrera y Óscar López se autorretrataron con los gestos a la salida del cónclave para sellar la fusión de las cajas (que no se llama fusión, de momento). Que nadie se escandalice de que las cajas se politizan con este acuerdo, porque es su naturaleza. Otra cosa es que cada vez sean menos la expresión de la democracia y más de la partitocracia reinante (ahora que la Reina no reina sino que opina con la simpleza de quien nunca se ha bajado del trono). La Junta ha empleado 25 años en centralizar en Valladolid todo el aparato político-administrativo y ahora da el paso definitivo para culminar un plan que no se escribió en el estatuto, como tampoco se fijó la capital: aglutinar y centralizar el poder financiero. Sellado el acuerdo, podemos hacer acertijos fáciles sobre la futura sede de la macrocaja. Pero vamos a necesitar dotes adivinatorias para saber cómo, dónde y cuándo se administran los fondos de la fundación (fusión de las obras sociales) porque, entre las nieblas, todo se diluye.

tracking