Todo sigue igual... parece que fue ayer
ALGUIEN lo tenía que decir: «Señoras y señores que me estarán leyendo: No sé si se dan cuenta de que estamos cambiando de siglo, de estilo, de modos de ser y de entender.
El mundo que se está creando a fuerza de papeletas electorales en el horno universal de los Estados Unidos, ya no será el mismo mundo que dejamos durante la noche plácida para el descanso del guerrero.
Lo que se nos anuncia y se nos propone es el mundo entrecortado y convulso de John Cain y de Barak Obama, distintos de casi todo: de estilo, de gestuación, de biografía, pero de distinto color, que es lo que al parecerles caracterizó durante el largo camino de la propuesta de cada uno para gobernar el mundo.
El resto de los pueblos, siguen en estado como cataléptico, a la espera de que todo o gran parte de las cosas se aclaren y comencemos a analizar lo que se nos propone.
Según los indicadores lo que no se reproducirá será el gobierno de aquel Bush de no demasiado feliz memoria. Fueron bajo su santo y señal, la guerra más disparatada y con ella el contagio bélico más desafortunado de toda la historia.
La tierra, toda la tierra y el mar y los firmamentos se han cubierto de cadáveres y como «de los tres tenores» se calificó el hecho que indujo al universo a tragar la gran mentira de las bombas de destrucción masiva.
El hecho de que entre los tres mandatarios apareciera un español, no quiere decir sino que en el mundo tiene que haber de todo, guerra y paz, como Tolstoi o a palo seco.
Y llegó el momento marcado por los entendidos en catastrofismos, se pasó al ceremonial del voto.
Ciento y pico millones de seres enfebrecidos se echaron a la calle, se pusieron a la cola que se les destinó y votaron: los unos al negro zumbón y el blanco al esforzado prisionero de los malos.
Y como ignoro cuál fuera el resultado de la consulta, solicitamos información y argumento a los protagonistas del nuevo juego que el mundo se dispone a practicar.
Quisiéramos tranquilizar a nuestros amigos, antes de que el conocimiento y el miedo les arrastre a la desesperación:
Les aseguro que lo que vaya a suceder en las fechas inmediatas no se diferencia demasiado de las que nos ha tocado desvivir: Seguirán los talibanes y los afganos repartiéndose equitativamente leña. Seguirán muriendo sobre las tierras ardidas de Oriente, de Occidente, de América y de África.
Y nosotros, los hispanos inundados e invadidos seguiremos recibiendo miles de furtivos de hambre desesbarcando en las tierras hospitalarias de la España todavía irredenta.
Seguiremos sin pan y con pan, y con la leche de las Omañas, que nadie quiere. Seguirá en alza la lista de obreros parados y el trabajador que al fin consiga un puesto para dejar sobre él los huesos, lo conseguirá y será enterrado piadosamente.
Y el mundo, seguirá dando vueltas, con Barak y con McCain. Y sonarán los cánticos triunfales:
En su lecho nocturno a solas / mueren y viven a solas los poetas.
Y lo que sea, será, con las debidas licencias.