LA VELETA | BERNARDINO C. GONZÁLEZ-HALLER
Las causas
HAY conferenciantes que andan diciendo que nadie tiene la solución, y que ni los bancos saben el problema que tienen, porque sus contabilidades no son reales, son tan falsas, como las de Madoff. Las causas de la crisis económica son bien conocidas: un exceso de ambición de los grupos que maneja la economía mundial y la falta de respeto a los trabajadores y a los ciudadanos y la acumulación del capital. Todo mundo conoce esta frase: «si la Bolsa de Nueva York estornuda, Europa coge una pulmonía». La novedad es que en esta ocasión la pulmonía empezó en el sistema financiero americano y se extendió velozmente por toda Europa. Algunos asesores, parece que no la vieron venir, hasta que no llego a la cocina de los más débiles. En Europa la crisis se está convirtiendo en catástrofe. Para aliviarla hace falta inteligencia, ética y sensibilidad. Si los Estados siguen dando dinero a los que han causado la crisis económica y no establecen reglas especificas de un Estado, pues lo que hacen no es disminuir la crisis, sino facilitar el enriquecimiento de los mismos. Esta catástrofe se inicio en 1989 con la desaparición súbita del partido comunista soviético y al mismo tiempo con la sustitución de la Socialdemocracia por la democracia liberal, que elimino el poder del Estado y lo puso a disposición de la libertad del mercado, manejado por los grandes grupos de especuladores, que, además, destruyen a los medianos y pequeños empresarios y tapan el camino a los emprendedores. Lo lamentable es que los defensores de la pequeña empresa ataquen al Estado y no ataquen a los grandes especuladores. Otra de las causas es que, los gobernantes europeos de los últimos 20 años, han utilizado la ceguera discreta. O sea, no han querido ver y se han apuntado al placer de ayudar a ganar dinero y ganarlo ellos. Lo estamos viendo ahora con el liberalismo de Juan Palomo inventado por Aguirre. Muchos hablan de crisis y del crecimiento de los parados, pero nadie habla de la inviabilidad de este modelo: un modelo que crea especuladores que no respetan a ciudadanos ni el medio ambiente. Tenemos otro gran problema: han construido un sistema cultural que convierte verdades en mentiras y mentiras en verdades, según convenga. La mayor mentira convertida en verdad falsa fue decir que había que invadir Irak. Con esas acciones tan repugnantes empezó la crisis en EE.UU. y la extensión del terrorismo. Me produce una angustia inmensa tener que oír decir al Ministro de Trabajo, que los « directivos deberían dar ejemplo y congelarse el sueldo» y, al mismo tiempo, leer que el Presidente del BBVA ha cobrado entre sueldo y pensión en el último año 16 millones de euros . Y como él hay muchos. ¿De qué Estado de Derecho nos hablan?