la opinión del lector
Deporte y turismo
Ciertamente, el turismo ha dado un poderoso impulso a la práctica del deporte. Las facilidades que ofrece e incluso las muchas actividades que promueve o patrocina, por iniciativa propia, ha incrementado de hecho el número de quienes aprecian el deporte y lo practican en su tiempo libre. De este modo, se han multiplicado las ocasiones de encuentro entre los pueblos y culturas diversas en un clima de buen entendimiento y de armonía. Por ello, sin dejar de prestar la debida atención a las desviaciones, que lamentablemente siguen produciéndose, deseo exortar encarecidamente y con renovada esperanza a promover un deporte que tutele los débiles y no excluya a nadie. Libere a los jóvenes del riesgo de la apatía y de la indiferencia, y suscite en ellos un sano espíritu de competición; un deporte que sea factor de emancipación de los países más pobres y ayude a eliminar la intolerancia y a construir un mundo más fraterno; un deporte que contribuya a hacer que se ame la vida, y que eduque al sacrificio, al respeto y a la responsabilidad, llevando a una plena valoración de cada uno. Ésta sigue siendo misión de todo buen deportista: el promover el deporte como experiencia formativa desde la escuela y en el hogar para que ayude a las nuevas generaciones a cultivar los valores auténticos de la vida: el amor a la verdad y la justicia, el gusto de la belleza, la búsqueda de la libertad y de la paz.