NUBES Y CLAROS | MARÍA J. MUÑIZ
Ir, pero venir
LAS COMPAÑÍAS aéreas siguen haciendo cábalas para componer una oferta atractiva desde el aeropuerto de León, y si es posible incluso rentable. De nuevo se anuncian vuelos internacionales desde La Virgen del Camino. Ojalá se materialicen, tanto tiempo llevamos con las maletas preparadas para hacer turismo de largo alcance volando desde casa. Y ojalá la oferta sea también a precios razonables, cosa que suele depender más de la competencia.
En cualquier caso, la programación del aeropuerto leonés debería pasar por una reflexión de más largo alcance. Lo decía hace poco el presidente del CEL, Domingo Fuertes, en un debate sobre las infraestructuras organizado por el Foro Quevedo. Hasta ahora parece que cualquier avión que llega al aeropuerto local tiene como objetivo llevarse a los leoneses (y traerlos de vuelta, lo que no es poco teniendo en cuenta la tendencia autóctona a buscar mejores horizontes en otras tierras). Está bien irse de fin de semana o de vacaciones, reflexionaba el dirigente empresarial, pero sería muy recomendable para la economía local utilizar también este aeropuerto y estos vuelos para atraer a la provincia un turismo de fuera que dejara sus rentas en los establecimientos leoneses.
No le falta razón al planteamiento. Sería más que recomendable programar vuelos para venir, y no sólo para ir. Quizá la promoción turística de esta tierra, dividida por la política de andar por casa y todo, debería volcar esfuerzos en ahondar en esta posibilidad, que hasta ahora no se ha explotado suficientemente. Si el turismo ha de convertirse en una de las patas de la economía leonesa, no hay que dejar escapar potencial alguno. En este caso, sí que valdrían más ciento volando.