EN POCAS PALABRAS
Cambian los hábitos
LA CRISIS no sólo está teniendo un reflejo positivo en la seguridad vial con el descenso del volumen de vehículos en la red de carreteras y la disminución en la cifra de accidentes. También se ha reducido el gasto en el mantenimiento del vehículo y la renovación del mismo, aunque más significativos resultan, incluso, los cambios operados en los hábitos al volante a causa de las preocupaciones domésticas. Los conductores se reconocen más nerviosos, agresivos o despistados, lo que no debería pasar desapercibido a la hora de perfeccionar las medidas contra la siniestralidad y avanzar en la educación vial. El nuevo impulso por parte del Gobierno a la iniciativa que permite a los jóvenes obtener el carné por un euro al día debe combinar las ventajas en la financiación del permiso con una preparación exhaustiva en materia de seguridad al volante. Y la crisis puede contribuir, paradójicamente, a fomentar actitudes beneficiosas como la de compartir coche.