Diario de León

A ESGAYA | EMILIO GANCEDO

El León posible

Publicado por
EMILIO GANCEDO
León

Creado:

Actualizado:

¿TAN DIFÍCIL será? Pues seguramente, teniendo en cuenta el panorama que se despliega ante nuestros ojos, esta ciudad de baldosas flojas y rincones pintarrajeados. ¿Faltarán ideas? ¿Sobrarán chupadores y pintamonas? Es posible, así que, por si acaso, y sin copyright alguno, ahí van unas ideas factibles para un León posible y razonablemente disfrutable.

Lo primero es mantener como una patena el corazón de la ciudad, ese Húmedo que a modo de imán atrae al visitante y al peregrino. Resulta casi suicida tenerlo tal y como está hoy, hecho trizas, una invitación perpetua al vandalismo. Hay que expropiar, hay que restaurar, hay que recrear, hay que hacer lo que sea, pero tiene que estar perfecto y brillante porque es la bandera del León más popular, monumental y orujero. Segundo: el cinturón de la ciudad vieja es una muralla olvidada durante siglos, dejada caer o derruida directamente. Yo imagino unos cubos iluminados y paseables como verdadera estrella del casco antiguo, un gran balcón de piedra rubia a la que podrían sumarse las cercas con pasarelas metálicas o de madera al modo de las recuperadas murallas medievales de algunas ciudades alemanas. Y pasadizos como el propiamente llamado de las Cercas, en vez de oscuro e inquietante callejón de focos rotos y meados, un rincón con encanto, farolas y pequeños restaurantes encajados en el muro.

El resto de las ideas se refieren al exterior, porque poco se puede hacer con ese skyline quebrado, impersonal y terrible, al más puro estilo desarrollista franquista -”continuado hasta hoy-” de lo que es la ciudad moderna. Así que, por lo menos, cerrarla con edificaciones más oxigenantes, más coloristas, un cinturón humanizador que enlace con el verdadero reto de la capital leonesa: integrar unas riberas fluviales llenas de posibilidades, pero no convirtiéndolas en parterres ni en jardines antañones, sino manteniendo su verde diversidad de especies (con caminos entre prados abiertos, huertas y sebes) y los usos tradicionales en ellos, tal y como ha hecho Pamplona con los frescos sotos de Lezkairu. Seguiremos ofreciendo ideas. Y además, de balde.

tracking