Diario de León

AQUÍ Y AHORA | RAFAEL TORRES

La crispación

Publicado por
RAFAEL TORRES
León

Creado:

Actualizado:

LOS PARTIDOS políticos, o cuando menos los dos del turnismo, han decidido crisparse ante las elecciones al Parlamento Europeo. Esos diputados que pasan el día juntos, que charlan amigablemente en los pasillos del Congreso de los Diputados, que comen juntos en los restaurantes aledaños a éste, que conspiran en comandita para subirse el sueldo o para dejar en nada el reglamento de incompatibilidades, han resuelto presentarse ante los ciudadanos como si se odiaran a muerte o como si se debieran dinero. ¿Por qué? Muy sencillo: porque suponen, y acaso acierten en ello, que sólo el acojonamiento suscita en el electorado la compulsión de acudir en masa a las urnas, donde, con sus votos, se figuran cerrar el paso al enemigo y dejar resuelto el priblema de una vez por todas. De ahí los mensajes en negativo de la actual campaña que lo señalan y que glosan sus innúmeras maldades.

Los partidos políticos españoles, los dos grandes particularmente, justifican su existencia, como es natural, en los votos que reciben de los ciudadanos. Su maquinaria empresarial los necesita para mantenerse y mantener el empleo y el tren de vida de sus diputados, senadores, alcaldes, consejeros, concejales, secretarios, asesores, liberados y una larga lista de excusados con uno u otro argumento más o menos válido. Pero esa maquinaria olvidó hace mucho el soplo que la engendró y le dio vida, la ideología política, de suerte que a la hora de dirigirse a los particulares y a los trabajadores de empresas normales, es decir, cuando los necesitan, no aciertan a proponer otra cosa que la muy rupestre de hacer morder el polvo a la competencia, para la cual es necesario convertirla en el enemigo. Eso sólo se consigue crispando, calentando, faltando al respeto, levantando la voz, utilizando palabras gruesas, montando bronca, horrorizando a la gente, para que tome en su mano la papeleta como quien coge un puñal, un revólver o una granada. Y en eso andan los partidos, en la meritoria labor de convertir una cosa tan inane y fría como las elecciones europeas en la batalla de San Quintín.

tracking