Y el Constitucional sesteando
Al día | victoria lafora
Ya tenemos la financiación autonómica hecha a medida del reformado Estatuto de Cataluña, que todavía está en manos del Tribunal Constitucional, donde duerme el sueño de los justos. De momento, Montilla y el resto del Gobierno tripartito, menos ERC que tiene que jugar a la contra porque es su papel, han conseguido la financiación que querían y que venía reflejada en un texto que todavía no tiene los parabienes del máximo tribunal del Estado, pero que ya nadie les va a quitar y eso es lo importante.
La satisfacción ha permitido a Montilla hacer de Zapatero la primera alabanza pública que se le escucha desde hace ya meses. En privado sus próximos, y no tan próximos, le habían oído frases irrepetibles hacia el presidente del Gobierno por tratar de ganarse a Convergencia como socio en Madrid a costa del PSC. Pese a que políticamente no perdieron el contacto, su relación personal se deterioró hasta casi romperse y puede que sea irrecuperable.
Para dar imagen de unidad, ayer Montilla acudió, por primera vez en dos años, a un Consejo Territorial del PSOE en Madrid junto al resto de los presidentes autonómicos del partido y presidido por Zapatero. Mientras esto sucede en las filas socialistas, los magistrados del Constitucional, agobiados por la dura canícula madrileña, sestean, piensan y piensan. Y la ciudadanía se pregunta en su ignorancia lo difícil que va a resultar revocar las leyes que el Parlament de Cataluña ha dictado al amparo de un Estatut que aprobó ese mismo Parlament, el Congreso de los Diputados, y el pueblo de Cataluña en referéndum. También se puede morir de aburrimiento.