Los últimos de la fila
Al día | Consuelo Sánchez-Vicente
L o malo de las previsiones de la OCD sobre el paro en España es todo, lo peor, que son creíbles. El pronóstico del «club de los ricos» que el porcentaje de paro seguirá subiendo en nuestro país hasta rozar el 20 por ciento a finales de 2010 me atrevería a decir que ya ni siquiera sorprende. Ahora, miedo si da porque traducido a un lenguaje menos técnico un 20 por ciento de paro significa que a finales del año que viene en España habrá casi cinco millones de parados. Es decir, el más elevado de toda la OCDE (30 países miembros), y el doble de la media de paro de todos ellos: nosotros el 20, ellos el 10. La primera pregunta que se le ocurre a cualquiera es, ¿qué están haciendo los demás que nosotros no hacemos, o qué están haciendo ellos bien que nosotros hacemos mal?. Por llamar a las cosas por su nombre, ¿qué está haciendo mal o no está haciendo el presidente Zapatero? Si los demás van saliendo del hoyo y nosotros seguimos cavando hacia abajo, que quien se equivoca es nuestro gobierno yo creo que admite pocas dudas. Terrible pero creíble.
En el tradicional mano a mano parlamentario entre Zapatero y Rajoy del turno de control al gobierno de los miércoles, el presidente del gobierno ha vuelto a escudarse en que el es el más «solidario» de la clase por subir los impuestos y que el PP no sabe ni lo que es eso, en su respuesta a las críticas del líder de la oposición sobre su improvisación como método para capear esta crisis, que le lleva a ir adoptando sobre la marcha medidas contradictorias, y su empecinamiento en no decirle a los ciudadanos qué impuestos piensa subir, a quién, cuándo, cuánto y para qué. No parece mucho pedir, creo, Pero, además de no responder, Zapatero se enfada con quien se lo pregunta. Van a tener razón quienes, desde su propio entorno, le tachan de presidencialista y cesarista. En cuanto a lo de la solidaridad, los impuestos no se pagan por solidaridad sino por obligación, la solidaridad es v oluntaria, pagar impuestos no.