Diario de León
Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

Al trasluz | eduardo aguirre

No siempre son necesarios cíclopes para acercar entre sí dos catedrales lejanas. León y Chartres han sido hermanadas a través de sus ayuntamientos, como ciudades jacobe as con catedrales góticas. La belleza de lo cristiano no puede ser explicada únicamente desde la estética, pues estos templos no son sólo arquitectura, del mismo modo que el catolicismo -lo recalcó el Papa- no es una ideología. Ambas construcciones son cobijos en el que nuestra mirada halla paz. «¿En dónde encontraré reposo?», se preguntaba Frodo, en un mundo aún sin catedrales; pues muchos lo encuentran en ellas, no sólo en el interior, también frente a sus respectivas portadas, antesala de lo extraordinario. Ciertas ciudades están unidas por túneles que no necesitan ser construidos para existir. Estamos entrelazados a través de la cultura europea, que si bien no es únicamente cristiana, sí lo es en su esencia mayoritaria, por identificación o por rechazo. La de Chartres tiene sobre el pavimento un bello laberinto, en el que no puedes perderte pues te conduce siempre al centro metáfora, donde la pregunta es ya en sí misma la respuesta, como ocurre en ese otro laberinto cotidiano llamado amor. Desde sus pórticos, las esculturas de ambas catedrales llevan siglos contemplando el gran teatro del mundo. Cuánta compasión y ternura debemos despertar en sus corazones de piedra humanizada, pues saben -antes que nosotros- que todas nuestras aflicciones pasarán, como las guerras concluyen y el corazón gana finalmente hasta las batallas que ha perdido. Sí, no siempre son necesarios cíclopes para acercar dos catedrales lejanas. León y Chartres lo han logrado. Y mientras, aquí vivimos, unos y otros, cada cual en su propio laberinto, pero bajo el halo protector del ayer que no es sólo paso del tiempo.

tracking