Diario de León
Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

Aquí y ahora | josé luis Gómez

El cuarto mandato español en Bruselas será distinto a los anteriores, no sólo por tener que afrontar agendas distintas, sino también por el número de países a contentar y conducir a favor del proyecto europeo, que a estas alturas ya no despierta la ilusión de hace quince o veinte años. La UE de ahora tiene veintisiete estados miembros, frente a doce o quince de las anteriores, y el marco institucional comprende un Parlamento Europeo recién elegido y con poderes muy reforzados. También, una nueva Comisión, que es el órgano ejecutivo de Los 27. Si no surgen nuevos contratiempos -”tras el sí de Dublín, solo dos países deben ratificar el Tratado de Lisboa: Polonia y la República Checa-”, Zapatero estrenará el nuevo Tratado de Lisboa, que trae consigo un nuevo presidente del Consejo Europeo; el Alto Representante para la Política Exterior y de Seguridad; el Servicio Europeo de Acción Exterior, y el sistema de presidencias en equipo de dieciocho meses, que España inaugurará, seguida de Bélgica y Hungría. Todo ello, obviamente, con el visto bueno de Varsovia y Praga, donde Lech Kaczynski ya prometió la adhesión si Irlanda hacía lo propio y Vaclav Klaus aguarda del Tribunal Constitucional checo un improbable dictamen contrario a la carta de Lisboa. Sea como sea, entre los objetivos pendientes de la UE destaca, sin duda, el mercado energético integrado e interconectado, así como la respuesta global al cambio climático. Son asuntos de por sí importantes, que además Bruselas quiere aprovechar para que Europa pueda hablar con voz propia en el mundo. De cara al interior, también hay retos como la inmigración y el espacio compartido de cooperación judicial y policial donde se aguardan avances. A Zapatero le tocará incluso una baza para reconciliarse con Felipe González, cuyas conclusiones como líder del llamado Grupo de Reflexión sobre el futuro de Europa van a debatirse bajo la presidencia española. Al menos en Europa, Zapatero podrá respirar tras ganar en Dublín. Dentro, ya veremos.

tracking