Carbón, maderos y pajas
Crónicas bercianas | r. arias
P erdonen si las próximas líneas les parecen soeces incluso escatológicas. Sí así fuera yo me exiliaría a Extremadura y aplaudiría hasta el éxtasis los programas que la Junta extremeña ha desarrollado para promocionar la masturbación entre los jóvenes. Siempre pensé que en ese campo veníamos enseñados por la naturaleza, pero resulta que según los expertos de la citada administración autonómica, no. Que queda mucho camino aún por recorrer y por eso se han pulido en la tarea más de 14.000 euros de los fondos públicos.
Desde luego la clase política de este país, corruptelas al margen, está cada vez más extraviada. Catorce mil euros para explorar novedades en el ámbito del onanismo, doscientos mil como los del Ayuntamiento de León para la enseñanza del llionés, una lengua sin la que sin duda no se puede andar hoy por el mundo... Y luego, en esta comarca, aún te tienes que tragar a Rajoy, cuestionando que el régimen de incentivos al carbón nos costará un 18% más en el recibo de la luz como apunta la CNE. Pues con lo que ya llevamos de generosas contribuciones para estimular no sé cuántos sectores, a ver si el minero iba a ser ahora menos. No creo que Sebastián haya tirado de su por cierto opípara cuenta corriente para costear el sostenimiento de la industria del automóvil o los planes para la zona de Garoña.
Habrá que terminar poniendo coto a muchísimas cosas subvencionables sin sentido. Pero a la espera de que lo de la combustión limpia del carbón no sea una milonga -”y no lo creo-” éste no parece el momento oportuno. Ni económica, ni social, ni políticamente. Lo que pasa es que Rajoy, en la acepción infantil del que no le pegaba ni una patada a un bote, es un madero político. Porque mira que no se podrá decir de mil maneras que la política energética del Gobierno es tan errática como rehén de las eléctricas, sin poner en jaque a todo popular viviente del Pisuerga hasta el Sil.
Aunque si hablamos más que de maderos, de troncos políticos, en el Bierzo seríamos líderes. Manda güevos que ni uno se haya olido antes que el viejo rey Sol del PRB que lo que realmente inquieta a la ciudadanía es el abultado y bochornoso recibo de la basura de Gersul. Tarsicio les ha ganado a todos, enfrascados algunos en pajas mentales sobre dietas -”a veces es más importante con quién o con quién no se come o se cena-” conjuras mediático-empresariales y otras zarandajas. En el área de las pajas mentales la Junta de Extremadura tendría poco que rascar aquí. Ahora, por ejemplo, hay quienes se dedican a elaborar listas con los nombres de los peones de confianza que el neo PSOE está depurando y los que está colocando en alguna institución o entidad.