Feliz Nevadad
Aquí te espero CaMINO GallEGO
Estaba yo el pasado miércoles a vueltas con los tres meses que llevan sin pintar la señalización horizontal de muchas calles cuando empezó a nevar y desde entonces ya no se ve si las calles están pintadas o no. Ahora sólo se ve nieve a montones y hielo. Y eso que en esta semana hasta llovió el lunes y ayer, que si no...
Recuerdo los días de nevada cuando era pequeña. Entonces los vecinos echábamos manos a la obra y con palas y hasta con cogedores de los de echar el carbón a la cocina, retirábamos la nieve de la entrada de la casa y se hacían pequeñas sendas que enlazaban con otras casas y así poco a poco se podía salir de la calle e incluso del barrio. Pero eso eran otros tiempos, cuando a los vecinos no se nos caían los anillos por espalar la nieve. Ahora para eso tenemos un ayuntamiento rico (en comparación con lo que presupuestaba el de entonces) o debería serlo por los impuestos que pagamos, pero parece que no llega para todo. Y al final vamos a tener que ponernos a espalar otra vez, porque si estamos esperando que esta Corporación de horario funcionarial nos quite la nieve de las calles, nos vamos a cansar de esperar. No sé si tienen fundentes (antes era sal gorda sin más, pero como todo se hace más fino... pues la sal fina no debe fundir igual) para quitar la nieve. Si los tenían se los guardaron bien guardados el miércoles y cuando llegó la helada ya servían de poco. Mientras, la gente anda como puede, las calles están llenas de basura, rebosan los contendedores (especialmente papel y plásticos no se recogieron hasta ayer) y a la espera de nuevas nevadas, que harán que pasemos unas navidades blancas (bueno, más bien marrones, al estar pi soteada) hasta el año que viene. Y si no, al tiempo. Por eso, Feliz Nevadad.