¡Aprenda a decir que no!
El exceso de trabajo quita el sueño. Por eso, para pasar el día de una manera más relajada, los farmacéuticos aconsejan a sus clientes que aprendan a decir que no siempre se está disponible. Entre las medidas más eficaces está la de dedicar algunos momentos para desconectar y reflexionar; organizar el tiempo; hacer una lista de lo que hay que hacer y establecer prioridades; durante cinco minutos y al menos dos veces al día, relájese, respire profundamente; duerma la siesta entre diez y veinte minutos y realice una rutina regular antes de acostarse.
Cuando no se dan las condiciones no se concilia el sueño; así una situación fisiológica no adecuada, un ambiente físico no propicio, una activación fisiológica y cognitiva son los elementos que pueden llevar a no dormir. Cuando las condiciones adversas tienen una cierta duración se puede producir una ruptura del mecanismo necesario para conciliar el sueño y aparece el insomnio como problema. No hay que olvidar que la vida se compone de tareas por acabar que requieren un tiempo, que todo llega y todo pasa.