Diario de León

Diario de una aventura

Aventura en los cenotes mayas

Entraremos en un sistema de galerías inundadas muy complejo y técnico,y además estará el desafío: sumergirnos y bucear 1.200 metros de distancia

Publicado por
pedro trapiello
León

Creado:

Actualizado:

Amigos, sigo progresando y pasando a la vez mucho miedo en ocasiones. No os podéis imaginar el estrés de bucear en las condiciones que me exigen mis amigos Óscar, María, Vicente y Jaume. Os recuerdo que mi desafío extremo es alcanzar la estalactita inundada más larga del mundo, donde tendré que bucear de una manera autónoma con dos botellas de aire comprimido durante 1.200 metros. Para poder conseguirlo me están poniendo a punto en un durísimo curso de entrenamiento para realizar la disciplina de buceo más difícil y peligroso que existe: el espeleo buceo. Me toca practicar en otro cenote llamado Chak Mool. Serán ejercicios de salvamento, auxilio y autoayuda, adaptación al medio y penetración en caverna. Desde este cenote es desde donde saldremos para el desafío extremo en busca de la estalactita llamada El Monstruo, la más larga inundada del planeta, escondida a mucha distancia de la superficie, por un inhóspito recorrido de difícil acceso y de gran distancia, pero antes me tengo que centrar en mis ejercicios de aprendizaje forzado. Metido en el interior de estas profundas galerías y sin saber dónde está la salida, Óscar y María levantan lodo y dejo de ver absolutamente nada. Me están enseñando que pasaría si aleteo cerca del fondo: se levanta el lodo y la suspensión de las partículas no dejan ver nada, es un desastre, pero aun así hay un protocolo: lo primero no entrar en pánico, segundo agarrarte a la línea de vida y no soltarla por nada del mundo, pues no se ve ni a medio metro, y después encaminarte hacia la salida a ciegas por la línea de vida y palpando las señales que nos indiquen la salida. Ciertamente me estresé al máximo y las pulsaciones subieron atrozmente, lo que es un error pues el consumo de aire se dispara y esto agrava las cosas. También me he dado cuenta de lo mal que pueden estar las cosas hay abajo sin posibilidad de ayuda de ningún sitio. Hay que ser autosuficiente. Este desafío va a resultar muy agobiante y sin duda peligroso. Tendré aire para tres horas si consigo ahorrarlo controlando mis respiraciones, sin estresarme, ¡no puedo entrar en pánico! Por otro lado, cuando me han dejado en la segunda vuelta disfrutar de esta galería inundada he alucinado de la belleza de ver miles de estalactitas y estalagmitas colgando por todos lados, parecía una obra de arte increíble y yo en el medio levitando y contemplando este mundo irreal de colorido y formas fantasmagóricas. Se producen fenómenos extraños como las haloclinas: es el momento en el que el agua dulce se encuentra con el agua salada que procede de las filtraciones del mar. Entonces hay una capa intermedia donde el agua está muy alterada y se ve borroso, es como si los ojos dejaran de enfocar. Estar atentos porque aun quedan sorpresas que irán en aumento antes del desafió final. Bucearemos huesos y cráneos humanos de más de 1.200 años de sacrificios mayas, investigaremos y exploraremos por primera vez un cenote intocado, donde hay que hacer rápeles para llegar al agua. De ahí que nadie lo haya explorado ante. Entraremos en un sistema de galerías inundadas muy complejo y técnico, y además estará el desafío final: sumergirnos y bucear 1.200 metros de distancia entre un laberinto de posibilidades con sólo dos botellas de forma autónoma en busca de la estalactita sumergida más larga del mundo. Un reto muy pocas veces conseguido y que sin duda alguna es el buceo más peligroso del mundo. No os perdáis la siguiente crónica.

tracking