Diario de León

Cornada de lobo | pedro trapiello

No hago daño

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pedro trapiello
León

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No se sabe mucho ni se habla por aquí demasiado de esa leonesa que pasea su palmito algo cecinilla por platós, pasarelas y bailongos, esa superestilosa, califragilística y espialidosa Carmen Lomana, a quien casi no me atreveré a llamar paisana , no vaya a ser que se ofenda entendiéndolo como mujer de barrio, pueblo o común y no como compatriota o conciudadana. Boris se emociona muchísimo con ella y le llama con teatralidad La Lomana , marcando ese la veneciano con que se daba título y trato a la soprano grande (o enorme), a la favorita del gran duque y a las comadres. Pues bien, de un tiempo a esta parte, la Lomana se ha instalado en el candelabro de la fama irradiando estilo estiloso, filosofía filosofante, molicie petulante y envidias cochinas; mucha envidia, sí señora, ante tal exhibición de pastorra y de desdén. ¿Cuántas mujeres no desearían estar todo el día tocándose las peras o en verbenas?... y con dos armarios como frontones para guardar solamente los diores y chaneles, con una cuenta que no sea corriente, sino pantano, y con un quirófano de guardia junto al baño para restaurar estragos faciales y todo mollete al que no alcance la naturaleza o la férrea voluntad

Por averiguar si Carmen (Fernández) Lomana vivía en esta vida real y no en una nube verde soraya , le preguntaron en una entrevista si sabía cuánto costaba un kilo de tomates en la tienda y respondió tan pichi la tía: es que yo los compro por piezas . ¿Sugerirá estas nuevas tendencias en la compra a las alumnas que tiene en ese programa de tele que atufa a «escuela de señoritas» o academia donde no se aprende a cantar, sino a dar el cante? ¿Y por qué la banalidad y lujos de esta paisana, junto a las modas cambiantes, pedorris y carísimas de su mundo estratosférico, son convertidas por la tele y el periodismo modorro en pauta educativa a seguir? (averiguaron que se dispara cada día el número de mujeres apuntadas a la putona ley de oro de vestales, geishas y cortesanas: cultiva el cuerpo, tus dotes y armas femeninas y podrás cazar al poderoso o casarte con un rico, pues los demás, hija mía, son una desgracia mucho peor que trabajar).

«No hago daño a nadie», dijo Lomana. ¿A nadie? ¿Quién no tiene una sobrina pija abducida por ejemplos así?

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