Señales de un pequeño agresivo
Mentir, ser desafiante, las fugas, las agresiones e incluso los robos son comportamientos que predicen la posibilidad de que un menor se convierta en un delincuente juvenil, incluyendo al maltratador de sus padres, según el catedrático de Psicología Clínica de la Universidad de La Laguna (Tenerife), Wenceslao Peñate. Cuando el psicólogo detecta una conducta antisocial en un niño o adolescente, lo primero que hace es una radiografía de las variables socio-familiares que le rodean, que en muchos casos coinciden: mala salud de los padres, ausencia de los progenitores, poca disciplina, padres delincuentes o agresivos y escasa supervisión.