Gente de aquí | Catedrática en glamour
Lomana inventa a la mujer 11
La gurú leonesa de la moda publica su primer libro con «los diez mandamientos» imprescindibles para que las mujeres «sean ellas mismas»

Carmen Lomana abrió las puertas de su casa para Diario de León.
Los diez mandamientos de la mujer 11, el primer libro de la leonesa Carmen Lomana, propone una serie de principios para que las mujeres «se quieran más y sean más ellas mismas». «La mujer 11 no soy yo», ha aclarado Carmen Lomana durante la presentación de un libro que es, para su autora, una «charla entre amigas», no una «obra literaria». Los diez mandamientos de la mujer 11 ( España) es un compendio de diez situaciones en las que Lomana aconseja cómo comportarse, cuenta episodios de su vida y va definiendo ideas como «elegancia», «glamour» y «saber estar».
«La elegancia es una actitud», «comerás con sentido común», «no saldrás de casa sin maquillar» o «combina el lujo con lo económico» son algunos de los capítulos de una obra que incluye, además, una guía útil de Madrid, Londres, Roma y París.
«La mujer 11 es, ante todo, muy libre, muy independiente. Es alguien que se ha ido trabajando hasta ser una mujer segura, porque casi nadie, cuando somos jóvenes o adolescentes, somos seguros», destaca Lomana.
Consejos útiles como qué llevar a un bautizo, a una boda o a un funeral, se mezclan en el libro con ideas más llamativas, como la necesidad de «acudir al baño» cada mañana «con regularidad» para estar más sano y que la piel «brille», o como la propuesta de Lomana de mezclar grandes marcas con tiendas de moda populares como Zara o H&M.
Otros consejos pasan por la necesidad de tener cada miembro de la familia una toalla de baño propia, comer papaya en el desayuno, no llevar nunca reloj a una fiesta de noche o no salir nunca de casa con la cara lavada.
En esta nueva faceta recién estrenada, Carmen Lomana se ve lo suficientemente cómoda como para repetir experiencia, porque escribir es algo que le «encanta». «Me gustaría intentar algo novelado, con historias con un punto de realidad», confiesa.