Los neurólogos piden más donaciones de cerebros para combatir el Alzhéimer
España tiene actualmente siete bancos, que reciben 250 donaciones al año

Alberto Rábano, director del banco de la Fundación Cien.
La donación de cerebros, tanto enfermos como sanos, es imprescindible para avanzar en la comprensión del Alzhéimer y España, si bien aún está lejos de alcanzar el número de extracciones que se realizan en otros países, podría convertirse en diez años, según los expertos, también líder en estas donaciones.
El Alzhéimer es una enfermedad neurodegenerativa que en España padecen más de 430.000 personas, actualmente no se puede prevenir, no existe un fármaco que la cure y sus orígenes y causas aún se desconocen, salvo en los casos genéticos, que son excepcionales. Por eso, es fundamental la donación de cerebros para poder estudiar sus consecuencias sobre el tejido humano.
Y es que el tejido humano contiene todos los datos moleculares e información genética sobre ésta y otras enfermedades neurodegenerativas y su estudio constituye la base sobre la que poder desarrollar fármacos y estrategias terapéuticas, y establecer biomarcadores que permitan un diagnóstico precoz.
1397124194 Bancos de cerebros. En España actualmente existen siete bancos de cerebros, como son denominados, (dos en Madrid y en Cataluña y uno en Murcia, Navarra y Galicia), que en el 2009 se estima recibieron 250 donaciones, y en pocos años habrá otros tantos en Asturias, Cantabria, Andalucía (Sevilla), Comunidad Valenciana (Alicante), Aragón (Zaragoza), Castilla-La Mancha (Albacete) y Castilla y León (Salamanca).
Uno de estos bancos está en el Centro de Investigación de Enfermedades Neurológicas (Cien), en el Centro Alzheimer de la Fundación Reina Sofía, en el barrio de Vallecas (Madrid). El director del banco de tejidos de la Fundación Cien, Alberto Rábano, explica que España está aún lejos de países como Gran Bretaña, que cuenta con quince bancos, pero la donación de 250 cerebros en el 2009 es un buen dato, teniendo en cuenta que España se incorporó a este proceso en la década de los 90.
El citado centro madrileño, que antes estaba instalado en el Hospital de Alcorcón, tiene registrados 837 donantes y 315 cerebros. Desde abril, 250 personas han solicitado información sobre cómo hacerse donante y más de la mitad ha terminado siéndolo.
Aunque paradójicamente la mayoría de las donaciones se realizan una vez fallecida la persona a través de sus familiares, éste es, según Rábano, un buen dato que demuestra que se va por buen camino, unido a que desde enero la Fundación Cien ha recibido 30 cerebros. El tejido cerebral donado se extrae poco después del fallecimiento del donante y el procedimiento de extracción es equivalente a una autopsia neuropatológica.
Éste consiste en la apertura del cráneo y, una vez que se ha abierto y separado el cuero cabelludo, en la retirada del cerebro, que un investigador a simple vista puede saber si está enfermo, pues, entre otras particularidades, tiene zonas más atróficas.
Tras la extracción (el cráneo y cuero cabelludo quedan en su posición normal con una sutura apenas visible), una parte del tejido se congela a muy baja temperatura y se archiva (la parte derecha) y otra parte se procesa para el diagnóstico (la parte izquierda).
Para hacer una donación se dispone de un tiempo máximo de 12 horas, si bien el mejor intervalo, desde el punto de vista molecular, está entre las dos y tres horas. Este centro sólo ha recibido un cerebro sano en el último año, pero para avanzar en las recientes investigaciones se necesitan más.