El Vaticano critica el premio al padre de los bebés probeta
El presidente de la Pontificia Academia para la Vida, monseñor Ignacio Carrasco de Paula, tildó el lunes de «fuera de lugar» la atribución del premio Nobel de Medicina 2010 al pionero de la fecundación in vitro, el británico Robert Edwards
«Considero que seleccionar a Robert Edwards ha sido algo completamente fuera de lugar», declaró el religioso español a la prensa italiana. «Sin Edwards no existirían congeladores en todo el mundo llenos de embriones que en el mejor de los casos van a ser trasladados a úteros pero lo más probable es que sean abandonados o mueran. De ese problema es responsable el recién premiado con el Nobel», acusó Carrasco de Paula.