«La escuela debe inculcar las revisiones en fin de semana»
Al igual que existen programas de salud bucodental pautados, atajar las epidemias de piojos que se producen año tras año en los comienzos del curso escolar también depende de una «eficaz estrategia por parte de los colegios», subraya la farmacéutica Magdalena Sánchez Lozano.
Una de las conductas que a su juicio deben propiciarse desde las escuelas, cuando se detectan casos de infestación, es «inculcar a las familias que hagan revisiones de las cabezas de sus criaturas durante los fines de semana y que sólo realicen el tratamiento cuando esté confirmada la infestación».
La vocal de Oficina de Farmacia considera que el fin de semana es un período idóneo para realizar la desparasitación de forma simultánea en todas las personas que estén infestadas dentro de una comunidad escolar. De esta manera, se evitan contagios en escalera, como se está comprobando que sucede ahora. Y además, porque, en el caso de los pediculicidas químicos, se suele repetir el tratamiento a los siete días.
Los pediculicidas y ovicidas hechos a base de piretrinas se aplican siempre durante quince minutos y se aclaran evitando siempre el contacto con ojos y mucosas.
Los piretrodes más comunes son el malatión, un ovicida muy potente que se deja actuar durante 8-12 horas, con lavado posterior. Hay que tener cuidado con este producto ya que es un líquido muy inflamable y su ingestión podría provocar un distrés respiratorio importante. El lindano se aplica durante 10 minutos y se lava posteriormente. Es menos eficaz y más tóxico que los anteriores. Su uso se debe limitar a casos resistentes a otros pediculocidas, evitándose en menores de 2 años y en niños con heridas. Tampoco se debe utilizar en embarazadas, madres lactantes o niños prematuros. Pueden producir alguna irritación en la piel.
Los productos naturales se aplican durante al menos 45 minutos en el cuero cabelludo.