Renault Mégane. coupé con carácter... ecológico
Tres puertas, sólido y deportivo, respetuoso con el medio ambiente

El compacto Coupé del Mégane abandona la deportividad ecológica en Renault.
Respetuosos con el medio. Renault «reta» al panorama automovilístico español con una nutrida oferta de vehículos de contenidas emisiones y, paralelamente, de bajo consumo. Bajo el lema: Movilidad sostenible para todo el mundo, Renault se haya inmersa en un ambicioso programa tendente a devolver al automóvil «su papel histórico como instrumento de libertad al servicio de las personas», tal como afirmaron en León altos directivos de Renault España.
Un desafío que, para el fabricante, presenta dos vertientes claramente diferenciadas: la energética, por el creciente aumento del precio del petróleo, y la ecológica, dado que hoy por hoy el automóvil es responsable de cerca del 14% de las emisiones de CO2. La mejora de criterios tan fundamentales como el peso, aerodinámica y rozamiento en las piezas móviles de los vehículos, además de la adopción de innovadoras tecnologías motorísticas, amén de la producción de coches totalmente eléctricos, resultan ser los pilares sobre los que el rombo asienta sus planteamientos de movilidad limpia que, dicho sea de paso, le vienen dando excelentes resultados comerciales: en el pasado 2009, el 65% de las ventas del Grupo Renault en el mundo se situaban por debajo de 140 g/km de CO2, y un 31% por debajo de 120 g/km.
En España, donde el límite fiscal del Impuesto de Circulación se sitúa en 120 g/km, las ventas de turismos y derivados con estas características, suponen para Renault más del 40% del total gracias, fundamentalmente, al turbodiésel de rampa común 1.5 dCi, en versiones entre 75 y 105 CV, también con importante peso comercial en la gama Mégane. Convertido desde hace años en uno de los abanderados comerciales del rombo, el Mégane aglutina en su gama cuatro diferentes carrocerías, una docena de motorizaciones y cuatro cajas de cambio, siete acabados y varias series limitadas, lo que acabó por convertirlo en líder del mercado español del automóvil en el pasado ejercicio 2009. Sin renunciar a cinco plazas y a una generosa capacidad de maletero (377 litros, la mayor en el segmento de militancia) el Mégane Coupé ofrece un dinamismo propio de su condición de deportivo: diseño dinámico, rebajada altura libre al suelo y buen comportamiento rutero.
El difusor aerodinámico situado bajo el paragolpes zaguero y el alerón rematando la zona alta del portón trasero resultan elementos determinantes en la optimización aerodinámica de un modelo, cuyo máximo exponente se declina en la versión R.S. (Renault Sport) animada por el tetracilíndrico turboalimentado de 2.0 litros y 16 válvulas, que rinde 250 CV y está disponible con dos chasis: Sport o Cup, con diferencial autoblocante de deslizamiento limitado en la caja manual de 6 marchas.
La consecuencia se traduce en unas escandalosas cotas prestacionales: 6,1 segundos en aceleración de cero a cien (25,7 para cubrir los mil metros) y 250 por hora de punta. Si el Mégane Coupé normal, ya ofrece una imagen de inspiración deportiva, su homónimo R.S. la refuerza con mayor profusión de elementos aerodinámicos, luces diurnas de LED e interior con asientos marcadamente anatómicos y conjunto de pedales en aluminio perforado.
Sport Tourer
En el otro extremo de la balanza, la gama Mégane cuenta con la arquitectura familiar Sport Tourer, con una bien resuelta zona trasera: amplio portón y luneta en burbuja, un diseño que rompe drásticamente con antañonas realizaciones —aquellos antiestéticos pegotes— en las siempre delicadas estructuras de este tipo de vehículos. Un espacio interior ampliamente habitable y un maletero con 524 litros de capacidad (hasta 1.595 si se abaten los asientos traseros), además de contar con un bajo umbral de carga para facilitar las operaciones de estibado, confieren al Mégane Sport Turer un alto grado de utilización práctica, sin penalizar la confortabilidad de las plazas traseras.
También el maletero puede dividirse en dos compartimentos de diferente tamaño que, abatiendo el asiento del pasajero y los traseros, puede obtenerse espacio para alojar objetos de hasta 2,55 metros de largo.
En el apartado dinámico, la versión familiar del Mégane equipara su comportamiento dinámico al del resto de sus homónimos de gama contando, además, con elementos de equipamiento inéditos hasta ahora en el segmento de break compactos, como es el caso del freno eléctrico de estacionamiento o la tarjeta manos libres para acceso y puesta en marcha del vehículo.
Cuatro motorizaciones de gasolina, con potencias entre 110 y 140 CV, y otros cuatro gasóleos que rinden entre 90 y 150 CV conforman la oferta motorística de esta versión familiar del Mégane.
GT y GT Line
Desde principios de este pasado verano, la gama Mégane cuenta con versiones de equipamiento especial con una contenida tarifa: el GT y GT Line, disponibles en las carrocerías Berlina, Coupé, Coupé Cabrio y Sport Tourer.
Desarrollados por Renault Sport Technologies, estos dos equipamientos específicos incorporan reglajes de chasis más deportivos, paragolpes rediseñados, llantas de aleación de 17 pulgadas (GT Line) y de 18 «Jetow» (en GT), asientos deportivos (los del R.S.), pedales de aluminio y tapicería exclusiva.
Por las adopciones R.S. en algunos elementos de su chasis, el GT se revela como la versión más deportiva de las dos, animada por el motor de gasolina TCe de180 CV y el diésel dCi de 160 CV.
En el caso del GT Line, cuya preparación parte del acabado Dynamique en combinación con el chasis Sport de la estructura Coupé, el fabricante opta por las motorizaciones más económicas y ecológicas: el dCi de 115 CV con filtro de partículas y unido al nuevo cambio EDC de doble embrague.