LEONESES POR EL MUNDO. HAITÍ | Óscar Calzado. Cooperante
«Aquí la vida te conmueve»

Óscar Calzado con un grupo de niñas de Jacmel.
«Mi trabajo genera igualdad, felicidad, aprendizaje, regalos que salen del corazón y nuevas oportunidades». Óscar Calzado es economista. Su pasión por los viajes le llevó a realizar el máster en Comercio Internacional impartido por la Excal, la Agencia de Desarrollo Económico de la Junta. Durante tres años, estuvo trabajando en Suecia e Inglaterra. «Pero sentía que mi lugar no estaba allí, que lo que de verdad me atraía eran los países en vías de desarrollo», explica Óscar, que utilizó una de sus vacaciones para ir de cooperante con la oenegé Cives Mundi a República Dominicana. Allí desempeñó funciones de consultor sobre las exportaciones de café de una cooperativa de Neiba, cerca de Haití, el país en el que trabaja ahora. «Allí pude desaprender muchos de los valores que me habían acompañado hasta entonces», recuerda, y cita entre ellos el éxito profesional, la competitividad y la acumulación de bienes. Tras su experiencia caribeña, Óscar regresó a la niebla londinense, pero asegura que esa vida ya no le interesaba. Así que poco tiempo después hizo el petate y voló rumbo a la frontera entre Haití y Santo Domingo, donde trabaja como consultor independiente para varias organizaciones. «Ahora estoy ayudando a Cives Mundi, Oxfam Italia y Visión Mundial, además de colaborar con algunas oenegés locales, como Fusura, Redec o Adeproba», precisa.
Cuenta que en Haití, su trabajo consiste en apoyar a una asociación de artesanos en la ciudad de Jacmel. «Después del terremoto lo perdieron casi todo y con el proyecto que estamos implementando pretendemos volver a darles una estructura, herramientas, materias primas, formación y, además, unos créditos blandos para que puedan financiarse y seguir trabajando», manifiesta. Óscar Calzado ha conseguido además poner en marcha clases de español y administración de empresas en la universidad de Notre Dame, en Jacmel, y anuncia que la Universidad de León donará una colección de libros de la biblioteca de Empresariales a este centro docente.
«Aquí te conmueves cada día... cada vez que sales a la calle ves cosas que te sorprenden. Los niños juegan con neumáticos usados, con balones que fabrican con trapos... Te sorprenden las casas y que no tengan ventanas de cristal, sino rejas, que la luz funcione sólo la mitad del día...». Explica Óscar que él mismo se sorprende de lo poco que echa en falta esas comodidades. «A los dos días de vivir en una de esas casas ya ni siquiera de das cuenta de lo que te falta», asegura.
Y la gente, todos los desheredados que dan todo lo que tienen. Ya lo dice el defensor de la psicomagia, Alejandro Jodorowsky: «Todo lo que das, te lo das, todo que no das, te lo quitas»... Y así, ellos cumplen a rajatabla la solidaridad de los pobres, su demostración de que la dignidad nunca está en venta. «Al poco de llegar conocí a un niño de catorce años que vive en una tienda de campaña. Perdió todo en el terremoto y comparte esta tienda con las diez personas que componen su familia. Desde ese día, siempre me acompaña a casa, como para protegerme»... Óscar cuenta que en otra ocasión, grabó un video a un artista de Jacmel en el que éste explicaba su obra. «Al momento, me regaló una de ellas, valorada en 500 dólares y, por supuesto, no quiso aceptar nada a cambio».
Óscar Calzado explica que la satisfacción de trabajar para los demás en un lugar tan castigado como Haití hace que veas el trabajo como tu vida. «No hace falta desconectar porque te encanta lo que haces», dice, y añade que en este país puede hacer muchísimas cosas al mismo tiempo, sin necesidad de contar con la burocracia, que todo lo controla en occidente. «Aquí, si te lo propones, puedes ser profesor, entrenador, empresario, consultor, locutor de radio, organizador de eventos»...