LEONESES POR EL MUNDO | GRAN BRETAÑA |Carlos M. Fidalgo. tenor
«La cultura aquí se paga siempre»

Cantando en Edimburgo, en la famosa National Gallery de Escocia.
Del Bernesga al Támesis pasando por el Manzanares. Carlos Martínez Fidalgo, leonés capitalino, decidió un día seguir a su pareja hasta Inglaterra y probar suerte en Londres, ciudad en la que, asegura, no le ha ido «mal del todo». Buena prueba de ello es que no sólo pudo continuar cultivando intensamente su gran pasión, el canto, sino que allí se produjo su debut operístico, al que siguieron, y siguen, numerosas actuaciones por todo el Reino Unido.
El primer contacto 'serio' de Fidalgo con el mundo de la música fue «hace 18 años, cuando después de volver de Madrid, donde hice mis estudios de Bachiller, entré a formar parte del Coro Universitario de León que dirigía Samuel Rubio -recuerda el artista- y fantaseaba o soñaba con el hecho de poder dedicar mi vida a la música como hacían los solistas que nos acompañaban. En realidad llevaba cantando desde que con 11 años me seleccionaron para formar parte del coro del colegio». Y es que al principio lo que más atraía a Carlos Fidalgo de este mundo «era simplemente el hecho de cantar, no el glamour ni los flashes; sin más, llegar a un auditorio y prepararse para ensayar... creo que, sobre todo, me influyó el año que cantamos Cavalleria Rusticana en Gijón, en el Teatro Jovellanos con el coro Universitario, eso me impactó bastante».
En cuanto a su residencia actual en Londres, este leonés reconoce que tuvo lugar «de una manera muy simple, por amor». «Mi media naranja estaba ya viviendo aquí y decidí dar el paso de venirme a vivir con ella», recuerda, añadiendo que su debut tuvo lugar en la capital inglesa, cantando Lucia di Lammermoor «con una compañía como las que suelen ir a León a representar óperas, es decir, pequeña», explica, pero una actuación a la que siguieron muchas otras: «He recorrido ya casi la totalidad de la geografia inglesa cantando en teatros de ciudades como Lincoln, Eastbourne, Durham o el National Gallery of Scotland, donde por cierto está el famoso cuadro de Velázquez Vieja friendo huevos ».
Sus próximos proyectos incluyen un concierto en Valladolid, la próxima semana, para cantar Sanson y Dalila con un proyecto de la universidad, y ya en junio, julio y septiembre, viajes a Francia para participar en un montaje de Madama Butterfly .
En el terreno profesional, y en lo que se refiere a las diferentes maneras de entender y gestionar la música clásica en España y en el Reino Unido, Carlos Fidalgo cree que la concepción de la población general es un poco igual en todos los sitios, «me gusta, sí, pero no conozco mucho», que es lo que suelen responder casi todas las personas», dice. «No obstante, es verdad que en Inglaterra, como en Suiza o en Alemania, la música sigue muy presente en la educación, por lo que encuentras orquestas amateur formadas por antiguos alumnos que guardaron sus instrumentos cuando eran jóvenes para tener un 'trabajo de verdad'», añade. «Y más en concreto, las diferencias entre España e Inglaterra son bastante grandes, primero en España se espera que el dinero para la cultura venga siempre del Estado, y en Inglaterra, como en Alemania por ejemplo, no es así; la cultura la pagan quienes la consumen, que no son pocos. En lo que a ópera se refiere hay muchísima afición, Londres tiene el que ahora mismo podría ser el tercer o cuarto teatro de ópera más importante del mundo» .
El día a día de Carlos Fidalgo pasa, de esta manera, por trabajar la voz intensamente durante casi toda la jornada, cuando no tiene actuación, y en sus ratos libres frecuenta la piscina y el gimnasio. «Lo que más me llama la atención de los ingleses es su respeto hacia los demás, el civismo que a veces nos falta a los españoles por nuestro carácter. De ese respeto procede su manía de disculparse por todo. Ah, pero también debo romper una leyenda negra sobre los ingleses: no vienen a España a desmadrarse, los ingleses también se desmadran en Inglaterra, ¡y mucho!», concluye.