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Patrimonio de la paciencia
Valentín Mon presenta la maqueta de la iglesia de San Lorenzo de Sahagún, una obra en la que ha invertido más de 2.000 horas de trabajo

Imagen de la maqueta realizada por Valentín Mon de la iglesia de San Lorenzo y capilla museo.
Algo más de un año, unas 2.020 horas, ha necesitado Valentín Mon para finalizar una maqueta a escala de la iglesia de San Lorenzo y capilla museo de la Semana Santa de Sahagún. Realizada en madera de pino, cedro, nogal y aliso, la representación se compone de un total de 7.328 piezas, de las que 3.758 son tejas de arcilla.
Desde el año 2003 Mon ha realizado maquetas de de gran parte del patrimonio cultural de Sahagún con el objetivo de rescatar el arte mudéjar de la villa. Así, la iglesia de San Lorenzo se suma al conjunto de obras ya concluidas por el artesano de la madera, como las ruinas de San Benito, la capilla de San Mancio, el santuario de la Peregrina, el monasterio Franciscano y la iglesia de Santiago, que se pueden visitar en el templo de San Tirso.
Su siguiente proyecto será la reproducción de la ermita de la Virgen del Puente, actualmente en restauración. Además, Mon presentará los próximos días un folleto sobre su colección de maquetas con información detallada sobre las obras.
«Me siento orgulloso de las maquetas que he realizado hasta el momento -"señala el artesano-" a las que ahora se une la iglesia de San Lorenzo, actualmente en serio peligro de desplome. Confío en que pronto se acabe la restauración de este tesoro del mudéjar, que es visitado cada año por miles de peregrinos a su paso por el Camino de Santiago».
Mon asegura que no hubiera podido realizar las obras sin la ayuda de su hijo, Jorge Mon, encargado de realizar la escala de las maquetas, y de Joaquín García Nistal y Javier Rivera.
La maqueta de la iglesia de San Lorenzo ocupa una superficie de 1,40 x 1,8 metros, con una altura máxima de 0,82 metros y en las medidas de esta obra se incluye la Capilla de Jesús (museo de la Semana Santa). «Aparte de la belleza que ofrece la decoración de sus arcos, frisos y sardineles, llama la atención la monumentalidad de su torre», señala el artista. Entre las obras realizadas por este artesano de la madera destaca el santuario de La Peregrina, que data del siglo XV, y que afronta actualmente un largo proceso de restauración. Se trató este de un duro trabajo que comenzó en el 2003 y en el que invirtió más de 2.300 horas, para colocar 12.795 piezas, 6.728 de ellas correspondientes a las tejas de arcilla.
Las obras se pueden contemplar en la iglesia de San Tirso, un templo que visitan cada año miles de peregrinos a su paso por el Camino de Santiago.