Muy personal
Berlín le entusiasma aunque reconoce que no es una ciudad fácil. La crisis también azota a Alemania y las expectativas no son buenas. «No recomendaría a nadie venir a Berlín a buscar trabajo, especialmente si no se tienen conocimientos de alemán. Si bien es cierto que a nivel de turista te puedes desenvolver perfectamente con el inglés, no es tan fácil en el plano burocrático. Además, el porcentaje de paro es muy alto (14,5%), el doble de la media del resto del país. A menos que se venga con contrato, resulta muy difícil ganarse la vida si se viene a la aventura, aunque cada vez hay más gente que lo hace. Berlín es el nuevo Londres. Como dijo el alcalde Klaus Wowereit, 'Berlín es pobre, pero sexy'. Lorena tuvo mucha suerte. Llegó a Alemania con una beca de intercambio y sucumbió a los encantos de esta ciudad. Antes de terminar los estudios empezó a buscar trabajo y encontró su premio. «En julio me contrataron en una empresa de videojuegos para el departamento de localización y traducción. El ambiente de trabajo en la oficina es muy agradable. Hay mucha gente joven de diferentes países y además tenemos refrescos, fruta y hasta un futbolín»