A menor consumo de papel, menos árboles
Pese a la creencia popular, consumir papel contribuye a aumentar las hectáreas forestales del país y supone una vía para evitar el abandono rural. Según ingenieros de montes e industria papelera, fabricar papel no implica destruir bosques, ya que sólo se usa madera de árboles plantados con ese fin específico (básicamente eucalipto y pino, especies de crecimiento rápido). Existe, reconocen, un «déficit» de comunicación con la sociedad, pero la deforestación obedece, de forma generalizada, a la conversión de los bosques en tierras para la ganadería y la agricultura.
Además, la madera noble de bosques tropicales o primarios no puede emplearse «técnicamente» y desde el punto de vista ambiental y económico «carece de sentido», afirma el director general de la Asociación Española de Fabricantes de Pasta, Papel y Cartón (Aspapel). Según el decano del Colegio de Ingenieros de Montes, «no hay que tener miedo a cortar los árboles».