CORNADA DE LOBO
China es la china
China es comunista a su puta bola. Es un comunismo mordaza, mandón, capitalista y corrupto, es decir, tiene garantizado el futuro.
Son listos los chinos y nosotros creíamos que se les engañaba fácilmente. Al cumplirse noventa años de su histórica revolución han sacado a la calle mucho festejo y mucho toldo teatral con retratos descomunales de Mao ( jo, qué buena cerveza hacía el tío , decía Charly el Bufas), pero es sólo decorado, porque el aparato del partido va hoy con traje y limusina cagándose en el último percal obrerista que vistió Deng Xiaoping (con cuello mao , por supuesto).
Son tan listos, que si hay que hacerse católicos, pues se hacen. O les apadrinan (hay doce millones allí). Ese padrinazgo es la gran china que la China Popular le ha metido en el zapato rojo del Papa, quien hace unos días tuvo que excomulgar laete sentatiae (automáticamente) a un obispo recién consagrado en la ciudad de Leshan. Era el prelado bendecido por el gobierno chino, pero rechazado de plano por la sede apostólica, una Roma entristecida y desolada. A su vez, el obispo que iba a ser consagrado en otra ciudad con el respaldo vaticano, fue secuestrado el día anterior y no se supo nada de él. Grave cosa. El gobierno está detrás. O delante, pues hay dos catolicismos en China, el oficial que tutela Pekín, y el clandestino que ampara Roma y que es perseguido por guardias y leyes.
El principio marxista de que la religión es el opio del pueblo se lo fuma esa gente. Les vale más un budista asimilado, que disidente y agitador en un Tibet ocupado... o un católico que acate complacido que sea el gobierno chino el que designe a sus obispos (es lo mismo que hacía Franco aquí, proponía su terna al Papa, Roma tragaba y nadie se tiraba al monte o a la catacumba).
Poco a poco, China ha convencido a sus católicos de que el Vaticano (con el que no tiene relaciones diplomáticas desde 1951) es totalitario, ingerente, reconoce a la odiosa China nacionalista de Taiwán y representa los oscuros manejos de un Occidente insidioso y disipado.
Mañana China será la primera potencia económica del mundo... y entonces serán ellos los que nos manden a sus misioneros para convertirnos.