Gente de allá | El diestro recibe el alta médica
«Que Dios bendiga a Parra»
Ortega Cano da el pésame a la familia de la víctima del accidente de tráfico al abandonar el hospital donde ha permanecido ingresado 43 días

El diestro Ortega Cano abandona el hospital Virgen de Macarena de Sevilla visiblemente emocionado.
En silla de ruedas y luciendo más canas de lo habitual, salía pasadas las 14.30 de la tarde del domingo el diestro José Ortega Cano del hospital Virgen de la Macarena (Sevilla). Entre los aplausos de los curiosos agolpados a las puertas del centro, donde ha estado hospitalizado durante mes y medio, el torero se presentó acompañado por su hermana y los facultativos que le han atendido.
El viudo de la cantante Rocío Jurado ingresó el 29 de mayo tras colisionar su Mercedes contra otro coche, cuyo conductor, Carlos Parra, falleció en el acto. Aquella fatídica noche, Ortega Cano circulaba a 126 km/h con una tasa de alcohol que casi triplicaba la permitida.
El domingo, sus primeras y casi únicas palabras en la puerta del hospital fueron para la familia de Parra. «Mi más sentido pésame al fallecido del accidente. Quiero de verdad pedirle a Dios que le tenga en su gloria». Cansado y emocionado, la voz se le quebraba. Pero tuvo aliento para decirles algo más a las decenas de periodistas que le esperaban: «ha sido el toro más difícil de mi vida, el peor».
La noticia del alta médica sorprendió tanto a familiares como a medios de comunicación. Hacía tan solo diez días que había dejado la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). Y nada hacía prever que el domingo saliera del hospital, eso sí, «muy dolorido». Su estado clínico actual es el de «paciente politraumatizado al que se le ha estabilizado quirúrgicamente dos fracturas de fémur en pierna izquierda, una fractura en pilón tibial izquierdo y una fractura de peroné derecho», según el equipo médico. Ahora le espera una larga recuperación. Aún así, tendrá que volver a pasar por quirófano para solucionar complicaciones de colon derivadas del accidente.
Más allá de los problemas físicos, a Ortega Cano le toca ahora hacer frente a las acusaciones de la familia Parra, que le ha demandado por los presuntos delitos de homicidio imprudente y contra la seguridad del tráfico. El diestro podría enfrentarse a una pena de hasta cuatro años y medio de cárcel.