Las aplicaciones móviles son el principio del fin de los SMS
El SMS vive horas bajas. Las aplicaciones móviles que permiten conversar sin coste adicional gracias al 3G, a las que se acaban de sumar las propuestas de los gigantes Facebook y Google, se imponen como una nueva y potente forma de comunicación. La tecnología avanza a un ritmo vertiginoso convirtiendo en obsoleto hoy lo que ayer era una herramienta imprescindible. La progresiva implantación de la navegación móvil por Internet (el 3G) y el desarrollo de centenares de aplicaciones de mensajería instantánea que permiten a los usuarios de estas redes conectarse con sus teléfonos gratis cada vez que utilicen estos servicios están teniendo un impacto negativo en los SMS. Según el informe anual de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones, los ingresos derivados del envío de SMS bajaron casi un 20 por ciento en el 2010.