La JMJ «impulsa el futuro de la Iglesia»

El Papa, durante la audiencia celebrada en la residencia pontificia de Castel Gandolfo.
Benedicto XVI recordó ayer en el Palacio de Castel Gandolfo su reciente viaje a Madrid con ocasión de la XXVI Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) y destacó en un discurso cargado de emoción que este encuentro fue «una estupenda manifestación de fe para España y para el mundo». «Le agradezco a Dios este don con que da esperanza al futuro de la Iglesia, gracias a jóvenes con el deseo firme y sincero de arraigar su vida en Cristo y de ser estables en la fe y caminar junto a la Iglesia», afirmó el Papa.
Para el santo Padre, la JMJ, que presidió desde el 18 al 21 de agosto, «fue un evento eclesial emocionante donde cerca de dos millones de jóvenes vivieron con alegría una formidable experiencia de fraternidad y de encuentro con el Señor». El Pontífice rememoró los diferentes actos en los que participó y destacó el «entusiasmo incontenible» con el que los jóvenes le acogieron el primer día en la plaza de Cibeles. También durante la audiencia agradeció a «quienes han trabajado generosamente en esta jornada».