Muy personal
Es inquieto, curioso y muy trabajador. Al menos eso sugiere su currículum. Estudió en Croacia, Alemania y ahora vive en Polonia, donde aprovecha para cultivar una de sus aficiones, la gastronomía. «Aquí la comida es muy buena, aunque un poco grasienta. Voy a clases de cocina polaca, porque éste es uno de mis hobbies. El plato típico son los pierogy, parecido a los tortellini», relata. También tiene tiempo para salir de fiesta con sus amigos. La oferta en Varsovia es amplia. «Los bares nocturnos están muy bien montados. La gente se arregla muchísimo cuando sale de fiesta y las copas no están caras. Suelen estar abiertos hasta las seis de la mañana. En eso se parecen mucho a los españoles», explica. Aunque está contento, piensa en volver porque —justifica— echa mucho de menos a los seres queridos. «Seguramente el año que viene estaré de vuelta por España»