Los atracadores de Alicante utilizaron escopetas, una granada y un subfusil
Los tres ladrones que atracaron el sábado una joyería en pleno centro de Alicante, uno de los cuales murió en un tiroteo con la policía, utilizaron escopetas de cañones recortados, una granada de mano y un subfusil para cometer el atraco, informaron ayer fuentes policiales.
En el atraco, ocurrido sobre las 20:30 horas del sábado en una joyería de la avenida Alfonso X El Sabio, murió uno de los ladrones, de 30 años, en un tiroteo registrado con la policía, otro fue detenido en las proximidades y tres viandantes resultaron heridos por arma de fuego, uno de ellos de gravedad. El tercer asaltante consiguió huir y obligó a un conductor y a su acompañante a que le llevasen en su vehículo hasta la localidad de Agost, donde les liberó.
Escapaban hacia Francia. Los agentes localizaron la vivienda en la que se ocultaba este delincuente, un chalé situado en la Cañada de Fenollar de Alicante, donde se organizó un dispositivo de control. Sobre las dos de la madrugada, los agentes observaron cómo este atracador, junto con otro individuo, salía del domicilio y se dirigía en un vehículo a Castellón. Ambas personas, que al parecer pretendían huir a Francia, fueron interceptadas y capturadas en la localidad castellonense de La Pobla Tornesa por los agentes de la Brigada Provincia de Policía Judicial—Udev de Alicante con el apoyo de los Goes de la Jefatura Superior de Policía de Valencia. Los agentes practicaron ayer un registro en la vivienda de Cañada de Fenollar de Alicante.
Según un comunicado de la policía nacional, los tres individuos que cometieron el atraco iban armados con escopetas de cañones recortados, una granada de mano y un subfusil, vestían de negro en su totalidad y ocultaban sus identidades con guantes, caretas, pasamontañas y chalecos antibalas. Durante el asalto, amenazaron a los empleados del establecimiento y se apoderaron de numerosas joyas expuestas, aunque no lograron abrir la caja fuerte gracias al dispositivo de retardo de apertura. El primer coche policial fue recibido a tiros por los atracadores.