Diario de León

LEONESES POR EL MUNDO . ANGOLA | Consuelo Manzano. oficial de comunicación en la embajada de españa en angola

«África es caótica pero me encanta»

Un caluroso sábado del mes de febrero del 2007, esta leonesa aterrizó en Luanda sin saber el sin fin de emociones que viviría en el país africano donde coger el coche es toda una aventura.

Consuelo Manzano acompañada de dos angoleñas

Consuelo Manzano acompañada de dos angoleñas

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ana g. valencia | león
León

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Consuelo Manzano, nació hace 56 años en Valverde Enrique, un bonito pueblo que llaman el Mirador Sur de León. En el 2007 hizo las maletas y aterrizó en Luanda, capital de Angola. «Era un sábado de febrero y hacía mucho calor. Pensé que ya nada me podía espantar, después de conocer otros países de África — recuerda Manzano—, sin embargo la llegada a Luanda superaba con creces lo que me esperaba» confiesa esta leonesa. El tiempo que le llevó llegar hasta la casa que le habían asignados, a unos siete kilómetros del aeropuerto, superó las dos horas. «Los taxis, los famosos candongueros lo invadían todo y no respetaban nada, cada metro que dábamos me parecía que íbamos a chocar con todos». Sin embargo, las aventuras en coche ya se han convertido en algo habitual en la vida de Consuelo Manzano. Esta leonesa trabaja como oficial de Comunicación en la Embajada de Angola. Vive a unos 15 kilómetros de la embajada y sin embargo tarda entre dos horas y dos horas y media en llegar, «y eso que al príncipe no le apetezca salir, porque entonces la llegada puede retrasarse mucho más. Cortan absolutamente todo y se paraliza por completo el tráfico».

Un día en la vida de Consuelo Manzano es bastante intenso. Se levanta a las 5.45 horas y sale de casa a las 6.30. La odisea está asegurada. Cuenta esta leonesa que en medio de los atascos y con el tiempo que pasa en ellos, su coche siempre estás repleto de libros y revistas. «En 3 o 4 días me devoro una obra, es lo único que saco positivo de las horas en coche. «En uno de estos atascos en una calle estrecha había un angolano empeñado en adelantarnos, (digo adelantarnos pues conducía mi motorista Martinho), el angolano nos sacó una pistola y nos la puso en la ventanilla y todavía Martinho forcejeaba con él, ni que decir tiene que ante este espectáculo le dejamos que pasara». Consuelo Manzano define a los angolanos como «arrogantes. Éste es un ejemplo de ello», argumenta.

África es un país muy rico —continúa nuestra leonesa—, «aunque la riqueza está en manos de unos poco, el resto mal vive con sueldos miserables y en chabolas, pero siempre con parabólicas», bromea. Tiene muchos diamantes, petróleo y metales preciosos. «Viajar por el país, sin embargo, sigue siendo bastante aburrido, aunque tiene auténticas maravillas que visitar, a penas hay hoteles, ni gasolineras y todo en el turismo es carísimo. Irse de viaje, supone llevarlo todo preparado de casa». Manzano recuerda que en un viaje a las cataratas de Calandula, «llegamos al hotel, bastante caro, y no pudimos ducharnos porque no había agua».

El abanico cultural de Angola no es muy grande, «en parte porque la gente después de luchar contra el tráfico y llegar a casa no está dispuesta a volver a salir». Sin embargo, Consuelo Manzano, asegura que no conoce a grandes pintores, pero sí un escritor, Pepeleta, «sus libros se venden como rosquillas. En España en el año 2007 le dieron un premio literario en Santiago de Compostela». Nuestra leonesa recuerda que Angola fue colonia española y que en sus viajes por el país ha podido visitar fortalezas que quedan de aquellos tiempos y cañones fabricados en España donde todavía se lee, Felipe III.

En Angola existe un antiguo teatro, el Cha de Caxinde, que es donde se suelen celebrar los actos culturales, «alguna vez la embajada lo ha contratado para la recepción del 12 de octubre y actúa algún grupo de flamenco para amenizar la fiesta y expandir la cultura española».

Nuestra leonesa comenta que todos los años viene a León, «me encanta mi pueblín» y asegura que siempre tiene presente su tierra, pues en los viajes que hace con su marido y algunos amigos nunca falta la tortilla, el chorizo y la cecina de León.

Consuelo Manzano no tiene, por el momento, pensado volver a León. «Mi idea es seguir dando vueltas por el mundo donde el destino me lleve».

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