Diario de León
Publicado por
PEDRO TRAPIELLO
León

Creado:

Actualizado:

En:

Montados en sus corceles de cien válvulas por banda, no cabalgan los barandas, galopan que se las pelan, no cortan el mar, sino vuelan , dejándonos la boca blanda... Ellos van en bergantín, nosotros en palanganas remando de mala gana en el Mar del Malandrín donde pescan su botín las finanzas barraganas.

Altos cargos de cajas de ahorros (¿no es caja sinónimo de ataúd?) se niegan a que se hagan públicos sus ingresos, lo que ganan, la bruta soldada. Sólo se quiere saber qué es lo que cobran por lo legal (la retambufa no es necesario que la expliquen, se supone).

La opinión pública (la privada, más; y en barras, el doble) les está llamando lo que en estas líneas no cabe transcribir, pero sí el lector imaginar (desahóguese, pues, llegado a este punto y largue su letanía de improperios si no hay guardias cerca); y a los barandas de aquí (con su Duero en un Cajón metido) se les atiza con todo el diccionario de canto tras comprobar que del Canto al Cuento sólo cabe el cantazo que le han dado a la dignidad pública con ese mutismo vergonzante después de apalancar las morteradas que el Estado ha tenido que trasvasar a las Cajas para tapar los obscenos agujeros que quizá ellos mismos abrieron tras doctorarse en ineptitud, ansias y malabares.

En la calle, unos silban, otros ponen el grito en el cielo y ladran las palabras donde hierve la sangre, pero los «avaristos» de esta galopada, sin volver la vista atrás ni dar réplica a las graves suposiciones, sólo comentan entre sí con tranquila y orgullosa solemnidad... «¡Ladran... luego cabalgamos!».

¿Cabalgar?... Atila hacía lo mismo.

Hasta sus señoritos de la Junta han tenido que darles un severo coscorrón al verles persistir en la terquedad de blindarse en lo opaco escondiendo el bulto y escurriendo la sustancia. De nada valió la reprensión. En sus trece viven.

Y en las procelosas aguas de esta Crisis (trátala con mayúscula y con temor de Dios, que se putea la tía) siempre ganará la gente con patente de corso y bergantín, bajel pirata que llaman por su bravura El Temido (Espronceda).

Teniendo en cuenta que los demás vamos detrás remando en palanganas, de ésta salimos almirantes todos, almirantes de la parte de adelante (Calamaro).

tracking