EL PAISANAJE
La fantasma
Coño, que susto. Andábamos los de la peña echando cuentas en las servilletas del bar, después de la partida, sobre cuánto tocaba a cada uno la subida del IBI y el IRPF cuando salió Mariano en la tele explicando con quince días de retraso por qué subía los impuestos. «Se nos ha aparecido Rajoy», exclamamos todos al unísono. «Hoy no os sirvo más», dijo el tabernero de espaldas, que estaba preparando la penúltima ronda de carajillos, «porque ya habeis bebido bastante». Luego no le quedó más remedio que rectificar, se frotó los ojos, bebió tres orujos seguidos y después de convidar convino en que «si no es él se le parece bastante».
En realidad no era para tanto. Sólo unas frasecillas de cumplido a la agencia estatal Efe para repetir a toro pasado lo que ya sabíamos por Soraya. Enfrente tenía a un periodista doméstico —o domesticado, o sea de los que comen del presupuesto— al que únicamente le faltó terminar con un «¿Quiere usted añadir algo más, don Mariano?» y al otro responder «No, pero me alegro de que me haga esa pregunta». Por si alguien no lo sabía la agencia de noticias oficial Efe es para los gobiernos, ya desde Franco, el equivalente de los pastores para la Virgen cuando hay que mostrarse a los mortales. La prueba es que no ha desaparecido en treinta y tantos años de democracia, que son sobre poco más o menos los que uno lleva en la profesión.
Mal empezamos con la política informativa del PP y se dice esto último por adjetivar algo. No es de recibo que el presidente de un país con más de cinco millones de parados se parapete detras de la prensa pública para proclamar obviedades como las del otro martes. Entiéndase bien, no es que dijera bobadas como acostumbraba su antecesor en el cargo, señor Zapatero, pero lo que se echaba de menos son las cosas que calló y que media docena de periodistas con mala leche le hubieran sacado a modo de sacacorchos. Hay colegas todavía con el colmillo muy retorcido y eso es lo único que justifica pagar euro y pico por el periódico, que tampoco es tanto.
Ahí va para los jóvenes del oficio un breve cuestionario de preguntas inocentonas por si la empresa les da una oportunidad. «¿Oiga, ya barruntamos que el déficit andaluz puede ser la leche, pero por qué la Generalitat de Valencia, que es de los suyos, está en suspensión de pagos y no precisamente por unos trajes?». «¿Igualmente los casos de corrupción en Baleareas son para flipar como los Eres cocainómanos del PSOE andaluz?». «¿Cómo piensa ahorrar cuarenta mil millones de euros este año —más de cinco billones de las desaparecidas pesetinas, se dice pronto— sin despidos masivos de funcionarios de todas las autonomías, a la puta calle, cuyas nóminas se han multiplicado como los panes y los peces para dar de comer a ingentes amiguetes y cuñadas de socialistas y populares?». «¿Piensa usted ponerle ese cascabel al gato o lo va a hacer Soraya, la mimosa?».
La visión de Mariano el otro día en la tele confirma, según mi tabernero de cabecera, que no había sido abducido por los extraterres ni los mercados. Mañana lunes, sin ir más lejos, reaparecerá ante las cámaras de la mano de Sarkozy en visita oficial y se supone que habrá rueda de prensa de las buenas. Pero casi mejor preguntarle al franchute, que es más dicharachero, cosas del estilo de «¿Si monsieur fuera gallego con un veintimucho por ciento de paro en el minifundio subiría, bajaría de una vez la escalera o se tiraría en plancha?» o «¿Por qué un gran Estado como el suyo no tiene autonomías, oh, la, la?». «¿Le sentaría bien como alcaldesa a París de la France una tal Ana Botella, perdone quiero decir Carla Bruni, o sería un despiporre?».
Si esto es lo que van a deparar cuatro años de mayoría absoluta del PP apaga y vámonos. Zapatero con su verborrea nos tomaba por imbéciles, quién sabe si a su imagen y semejanza, y éste por sordos con sus silencios.
Por cierto que tiene un primo en León, Agustín, concejal de Hacienda al que tampoco le cuadran las cuentas. Pues nada, macho, desenchufa, recorta y excaba empleos municipales inútiles por capas arqueológicas. Ya se sabe, las del PSOE son las últimas, luego están las del exalcalde Amilivia y abajo del todo, llegando a los mandatos de Morano y su lugarteniente De Francisco, Pelines para los amigos, un pozo sin fondo. No quiere uno pensar que también Agustín haya colocado a los suyos.
En la próxima reencarnación y con todo lo que he aprendido en esta vida pienso dejar la política y dedicarme directamente a las pirámides.