CORNADA DE LOBO
Yo, federal
Milongas, las justas. El baile ha terminado... menos la zambra «comercial» de Camps, el sarao del duque infanzón, la algazara concejil con alguacil alguacilado y los guateques guarretes en el corral de consejerías y entes . Estos bailes aún seguirán con su orquesta, sus famosos y su jurado, como en la tele... pero tú ahí no bailas, sólo estás invitado de mirón a dos velas, las dos que te da el Gobierno para ir tirando y alumbrarte en la larga crisis negra que te ha echado encima el Lado Oscuro (ese es el culpable de todo, dice la Banca, ese o Caperucita). La recesión será de larga como treinta cuaresmas seguidas sin pan, treinta, ese es el periodo que tendrá que estar España presa por sus despilfarros, según ha previsto y pontificado el Fondo Monetario Internacional, dios supremo de toda esta juerga (Montoro es un acólito con ganas de oráculo y De Guindos un oráculo con ganas de Montoro).
A España la pintan por ahí con el casco roto, de costado y medio hundida como el lujoso paquebote del capitán Esquetino ( Schettino, ¡vada a bordo, cazzo! ), esa parábola moral y vergonzante de este tiempo tan vivalavirgen y cangondiós. En fin, ya hemos saboreado incluso el que nos llamen ¡bonobasura! en las bolsas de todo el mundo... y sin mucha trompetería (paqué), ya nos anunciaron oficialmente que la recesión dura campará todo este año en nuestras cuentas y trampas (y como resulta que hablamos de lentejas, para el próximo año, ¡dos cacetas!).
En estas, nos viene el ministro de Exteriores (que tiene algo de actor de bulto en teleserie americana) y plantea que Europa sólo se salvará desde la fórmula federal: muchos estados, sí, pero un solo estado, como en Estados Unidos, una autoridad federal por encima del cachondeo caciquil y familiarde cada «nación» o cantón... en fin, un poquito de orden y de porfavó... «yo, federal» parece su pegatina. ¿Y aquí?...
Le sobra razón. A más cañerías, más fugas. A la red estatal empalmamos la autonómica, la diputativa, la comarcal, la municipal. ¿Escarmentamos de esta fontanería? El Estado es un edificio que llenamos de grifos (de oro en la planta noble) y nadie querrá cerrar el suyo...
Pues ¡que vengan los federales!