Apple, acusada de explotación, encarga una inspección de trabajo en China
Apple ha iniciado una campaña para tratar de lavar su imagen. Acusada en reiteradas ocasiones de violar los derechos humanos, la compañía de Cupertino decidió integrarse en enero en la Fair Labor Association (FLA), a la que ya ha encargado varias auditorías. La entidad, que vela por los derechos de los trabajadores, iniciará estudios en las fábricas en las que se ensamblan dispositivos como el iPhone y el iPad.
La intención de la tecnológica es poner fin a la mala imagen que la empresa ha ido adquiriendo por las informaciones que llegan desde las plantas de Foxconn, en dos localidades chinas. China es uno de los mayores proveedores de la compañía y ha sido noticia por los altos índices de suicidio y por una explosión que en el 2011 mató a cuatro empleados en una planta. Según el informe, sólo el 38% de sus empresas proveedoras cumplió la normativa de trabajar un máximo de 60 horas semanales.