CORNADA DE LOBO
Cayó Artemio
Han capturado vivo hace tres días en Perú al jefe de la guerrilla de Sendero Luminoso , pero perderá un brazo y así, como manco de su Lepanto particular, comparecerá ante los tribunales. Vaya.
Desde que enchironaron al fundador, el profesor de Filosofía Abimael Guzmán, a Sendero Luminoso le han dado por muerto o en agonías muchas veces, pero se ve que aún reburdia y varias columnas guerrilleras todavía tienen en aquella impenetrable selva su catacumba blindada de espesura y emboscada. Les viene valiendo un cierto apoyo popular con el que aún cuentan en su logística. El campesinado indígena les vio algún tiempo como salvadores. Pero mataban sin mucho sentido. Hoy, la mayoría se ha desengañado y todo quedó reducido a unos cuantos «tirados al monte» que han hecho del pistolón su industria y del matonismo su puta revolución popular.
El jefe ahora detenido sucedió a Abimael y su alias es «camarada Artemio», aunque su nombre de pila suena mejor, Florindo Eleuterio Flores Hala (para los amigos, Florindo Flores, artístico y primaveral), aunque en su carnet falso usaba otro nombre que aquí sonará familiar, José Flórez León, como si fuera de Trobajo o Villacedré.
¡Camarada Artemio!...
Para esta gente de Sendero Luminoso yo fui algún tiempo en los 80 el «camarada Trapicio»; así se me dirigían en sus cartas desde el Perú con informaciones, panfletos, prensa. En una ocasión hasta me endilgaron gente en tránsito para que la alojara en mi casa (los despaché y desde entonces debí perder el título de «camarada» porque dejé de existir, adiós cartas). Sucedió esto porque un inflapollas que andaba con maoístas de aquí y bloques galegos de alá les pasó mi dirección para lucir dotes de captación. La cosa tenía puta gracia, pero me pareció divertido lo de «camarada Trapicio»; así le sonó el Trapiello al senderista con oreja de alpargata que anotó el recado, de manera que si les pillan a esta gente algún viejo archivo donde figure mi alias, ya pueden echarme un galgo; que lo sepa en mi descargo el presidente Ollanta Humala, que aseguró el otro día que acabarán fulminando este movimiento... (ya, que se lo pregunte a Fujimori).