El PP apuesta por integrar la sanidad pública y privada para optimizar
Defiende una financiación por parte de la. . administración, pero una provisión mixta.
El portavoz de Sanidad del grupo popular en el Senado, Jesús Aguirre, defendió ayer la financiación pública de la sanidad aunque abogó por que la provisión de ésta pueda ser mixta, pública o privada para optimizar recursos y lograr la mejor atención para los pacientes.
Así se expresó Aguirre en la presentación del libro Ideas para la reforma sanitaria , de la Fundación Bamberg, que recopila las propuestas realizadas en la I Conferencia General sobre la Sostenibilidad del Sistema Sanitario, en la que intervinieron el pasado mes de enero expertos sanitarios y políticos. Entre las propuestas recogidas en la publicación, el presidente de la Fundación, Ignacio Para, destacó algunas como la necesidad de refundir la legislación sanitaria de las autonomías en una estatal, que las decisiones del Consejo Interterritorial de Salud sean ejecutivas y la importancia de incentivar a los médicos en función de sus resultados.
En el acto, Aguirre señaló que con la actual crisis económica ha aflorado el problema más importante del sistema sanitario, que es el déficit: «gastábamos más de lo que ingresábamos», opinó Aguirre. Para paliar la situación, consideró que hay que averiguar los errores que se han cometido hasta llegar a este punto, en qué «excesos» se han incurrido, qué ineficiencia se ha producido y valorar las cosas que se han hecho bien en el sistema sanitario. Una vez que se hayan respondido estas cuestiones y se haya elaborado un diagnóstico, Aguirre apostó por que el Ejecutivo lleve a cabo medidas estructurales con la mirada puesta en las siguientes generaciones.
A su juicio las medidas estructurales deberían estar enfocadas a la integración de la sanidad pública y la privada: «ya está bien esa dicotomía de pública y privada, la sanidad es nada más que una de todos y para todos los pacientes», señaló Aguirre.
Repartir. El senador afirmó que el paciente lo único que quiere es ser atendido de la forma más eficaz y rápida posible. Por eso, defendió una sanidad pública y universal pero distinguió entre la financiación de ésta, que debe provenir de la Administración, y la provisión «que puede ser mixta, pública o privada». «Dejemos ya esa dicotomía de buenos y malos que al final no nos lleva a nada», insistió el senado popular, que indicó como ejemplo el sistema sanitario andaluz, en el que el 70 por ciento de las resonancias magnéticas están externalizadas «y no pasa nada».
Mantuvo también que los políticos sean los que tomen decisiones en la «macrogestión» del sistema, pero que sean los técnicos y los profesionales sanitarios los que lleven la «microgestión» para sacar la máxima eficiencia. En este sentido, opinó que no puede ser que el político esté «hasta en la sopa».