En el Vaticano ya se habla de sustitutos del Papa Ratzinger
La prensa italiana ha levantado la liebre y ha empezado a hablar de ‘papables’, las eternas quinielas sobre quién puede ser el futuro pontífice. Hasta ahora era una cuestión tabú, o al menos prematura. No se planteaba abiertamente porque no se había creado un escenario propicio. Pero eso ha cambiado con la crisis del llamado ‘Vatileaks’, las filtraciones de documentos internos de la Santa Sede. Al margen del escándalo, ha dado una imagen de debilidad de Benedicto XVI y desgobierno de la Curia, cuyo principal responsable es el secretario de Estado, Tarcisio Bertone, blanco de muchas críticas. También ha revelado que arrancan las maniobras para un cónclave. E influye que Ratzinger, de salud delicada, cumple 85 años en abril, la edad con la que murió Juan Pablo II.
El nombre que se manejaba en los propios papeles filtrados y es un secreto a voces es el del italiano Angelo Scola, cardenal de Milán, de 70 años. También suena el prefecto de la Congregación para el Clero, Mauro Piacenza, de 67 años. Pero ahora han surgido como posibles candidatos otros dos hombres de la Curia, el argentino Leonardo Sandri, 68 años, prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales, y el canadiense Marc Ouellet, de 67, nuevo prefecto de la Congregación de los Obispos. Ya se está creando una atmósfera de fase final del pontificado. Conlleva las quinielas, pero puede durar años y desgastar decenas de nombres.