Francia obliga a llevar un alcoholímetro en los vehículos
El Gobierno francés aprobó ayer la medida que obligará a todos los vehículos que circulen por el país a llevar un alcoholímetro en buen estado a partir del 1 de julio próximo. El decreto, publicado ayer en el boletín oficial, prevé un periodo de cuatro meses para que los conductores adopten la medida, tras el cual se impondrá una multa de once euros a quienes la incumplan. La sanción es muy inferior a los 135 euros previstos para todos aquellos automóviles que no lleven el chaleco y los triángulos de peligro previstos para en caso de avería.
El alcoholímetro debe estar en buen estado, contener un certificado de homologación y una fecha de caducidad, que no debe estar superada. «La medida incumbe también a los vehículos extranjeros que circulen por territorio francés», indicó un portavoz de Seguridad Vial.