«Hoy no hacemos los deberes»
Asociaciones de padres franceses comenzaron una huelga en contra de la excesiva . carga de trabajo escolar de los niños de Primaria y abren el debate en España.
«Los niños tienen que mostrar en casa lo que hacen en clase, no mostrar en clase lo que han hecho en casa». Con este argumento, la mayor asociación de padres de alumnos de Francia comenzó esta semana una huelga de deberes escolares.
Desde el pasado lunes y durante quince días convocan a progenitores y niños a no realizar las tareas que se les manda desde el cole. El objetivo final es promover un debate sobre su utilidad o no y llamar la atención por lo que ellos consideran que es una «carga excesiva» y una «fuente de desigualdades» entre los niños que pueden beneficiarse de ayuda y los que no
La Federación de Consejos de Padres de Alumnos (FCPE) critica el trabajo en casa como una forma de «subcontratación pedagógica» para las familias que genera «conflictos casi diarios» entre los niños y sus padres. Defienden que si los alumnos han entendido la lección en la escuela los deberes son una «pérdida de tiempo», y si no lo han aprendido, difícilmente lo lograrán en su hogar cuando el profesor no está presente.
El éxito de esta convocatoria está siendo mínimo y ya ha generado controversia con el Ministerio galo de Educación, pero sí han conseguido parte de lo que querían: hacerse oír y reflexionar sobre la utilidad de esta herramienta pedagógica.
Emular la iniciativa
La noticia traspasa fronteras y rápidamente llegó a España. Desde aquí, la Confederación de Padres y Madres de Alumnos (Ceapa) alabó esta iniciativa y estudia emular esta quincena sin deberes. Las razones que argumentan son que las tareas escolares crean «tensiones» entre padres e hijos, son «un problema» para muchos progenitores que salen tarde de trabajar y no tienen tiempo o limitan la realización de actividades deportivas, culturales o de esparcimiento
¿Demasiadas horas de estudio? Lo que sí parece ser un hecho es que los niños dedican más tiempo a las tareas escolares que antaño. Los últimos datos oficiales —los proporciona el Instituto de Evaluación, dependiente del Ministerio de Educación— no mienten: pese a que se mantiene invariable la cifra de los alumnos que utilizan para sus tareas entre 1 y 2 horas, el porcentaje de los que hincan los codos más de tres horas diarias ha aumentado de un 6% en el 2003 a un 10% en el 2007, así como ha crecido de un 18 a un 22% el de aquellos que emplean entre dos y tres horas. Esto significa que un tercio de los niños de 6.º de Primaria dedica más de tres horas diarias a estudiar en casa, después de haber estado en el colegio de 9 de la mañana a 5 de la tarde
La pregunta que dejamos en el aire es la siguiente: ¿es bueno que un niño de 11-12 años emplee unas 10-11 horas diarias a los estudios? Si desde las 9 de la mañana hasta las 9 de la noche se dedica a los libros, ¿qué tiempo puede dedicar ese niño a ser lo que es: un niño?