Creado:

Actualizado:

 

Todos somos responsables de lo que está pasando, desde los financieros que ordeñaron con vil mentira y estafas, hasta el pueblo que se lanzó a un consumismo despilfarrador y voraz... todos somos responsables...

 

... así se lo ha dicho a sus compatriotas el presidente del gobierno italiano, Tanto Monti Monti Tanto, y se ha quedado tan ancho y tolón el tío. Lo deja claro: si el pueblo es corresponsable, ha de pagar también los cascos rotos (¡tu padre!, dijo un eco siciliano por no decir ¡la madre que te parió! y que le acusaran por ello de insultos de género).

 

Aquí no se dice eso (lo de la madre, sí).... ¿para qué contarnos que somos tan culpables o más?... pasan directamente a la cobranza sin más explicaciones, leña al mono... y a ese pueblo llano ya no le cabe más recurso que juramentarse con cacerolas, vestirse de yayoflauta o perrochiflo y salir así veinte segundos en un telediario... y a esperar... ¿a qué?, ¿a que encuentren la solución los mismos caníbales financieros que cocinaron la debacle?...

 

Ibán Valbuena es un mocetón paramés que decidió continuar con el oficio y las labranzas familiares y ha visto añadida a su calamidad agraria este endoso de deuda nacional que le aplican montoros subidos a guindos. Además, las últimas lluvias prometen una excelente cosecha de cereales, así que los precios de trigos y cebadas han comenzado a descender (lo que le faltaba para el duro). Y ha dicho que vale, que acepta su responsabilidad en la debacle, pero también reclama el derecho a resolver por su cuenta su «deuda nacional» haciendo caso al multimillonario Richard Branson, dueño de la compañía aeroespacial Virgin , quien hace unos días declaraba en Barcelona que si España regulara el cultivo y consumo de marihuana podría resolver prácticamente su deuda. Así de fácil. También Carlos Fuentes, que nos dejó huérfanos de su gran pluma comprometida, rogaba lo mismo, legalización, si de verdad se quiere acabar con el imperio y crimen del narcotráfico.

 

Cargando contenidos...

Total, que Ibán ha decidido plantar este año unos cuantos surcos de maría y, cuando vengan los civiles a segarle el sueño y la «deuda», dice que les preguntará a qué «cártel» creen estar ayudando, si al marroquí o al colombiano.