Diario de León
Publicado por
pedro TRAPIELLO
León

Creado:

Actualizado:

Tengo la impresión de estar viendo a Carmen Lomana, leonesa de lejos y paisana de pose y grana, cada vez que miro de frente a la basílica de San Isidoro tras el último arreón de limpiezas y revocos que le han metido. Me parece una fachada en exceso fregada, como con lejía y asperón, o estirada de bótox, sin expresión, que es lo que le pasa a esa Carmen en la jeta y a esta basílica apostólica y Lomana en la fachada, que las dos se maquillan y se empolvan sin duelo para exagerar galanura en la vejez.

Otro tanto me ocurre con la torre norte de la catedral a la que acaban de retirarle el andamiaje tras varios meses de taparle caries y blanquearle la jeró.

Iluminados es cuando más se les nota a estos dos monumentos el artificio, la lija, la barrida de arrugas y granos que tenían los muros, su «moreno» natural con postillas de líquenes que sellan y protegen la piedra herida... «pero los dos lucen bien de limpines y guapos que están», dicen al pasar las paisanas que son curiosinas en su casa y valoran lo relimpio... «pues parece un exín-castillos recién montado», dice un profesor que gusta de exagerar su cojera... «pues de noche y con ese chorrón de luz, son dos tartas de crema y filigrana para ganar un concurso», dijo un confitero que cruzaba a toda prisa por la plaza porque un guri le estaba endilgando una multa a la furgoneta.

Sócrates es también de esta opinión y cree que los monumentos históricos tienen que expresar en sus piedras la vejez que les avala o, de lo contrario, con tanto limpión acaban pareciendo resconstrucciones de cartón piedra, decorados primorosos de unos estudios americanos de cine. La lluvia, los soles, el aire y el hielo dibujan en las piedras sus artes malas y buenas, caligrafía que habrá que corregir en un caso y respetar en otro.

Pero aunque lo barran todo de cuajo, esas piedras hoy relimpias de San Isidoro o la Catedral comenzarán a redibujar en poco tiempo su cutis natural, crecerán líquenes en lo plano y plantas menudas en sus fisuras, volverán pecas, aire sucio y churretones, de la misma forma que ya crecen amapolas, plantas y hierbajos en la muralla de Las Cercas después de haber gastado anteayer un pastón necio e insolente en extirparlas.

tracking