Madrid Arena, balones fuera
Los cinco actores principales implicados en la tragedia de la macrofiesta del día de Halloween niegan cualquier responsabilidad con vistas a un posible juicio.
Nadie duda de que alguien debe pagar por la tragedia del Madrid Arena, máxime tras constatarse ya innumerables irregularidades ¿Pero quién? Los principales actores de esta tragedia toman posiciones con vistas a un proceso judicial que se presume larguísimo y complicado, y en el que la primera estrategia es negar toda responsabilidad. Balones fuera y a esperar….
El Ayuntamiento
Su defensa es clara: culpar de todo a DivierTT, la empresa organizadora del evento. Es más, anunció que demandará a la firma por «mentir» sobre el aforo, cuya capacidad, según el atestado policial, se «sobrepasó sobradamente». Sin embargo, el Consistorio hizo dejación de su responsabilidad para saber cuánta gente había. Pudo haber enviado inspectores al recinto y no lo hizo. Tampoco comprobó si se respetó la división del aforo, 10.600 personas, pero repartidas en tres compartimientos estancos. Además, conocía el deficiente estado de las instalaciones.
Policía Municipal
Arguye que no tenía responsabilidad en la seguridad interior del Madrid Arena y recuerda que en el exterior no hubo incidentes. El Ayuntamiento solo desplegó 15 agentes para un supuesto aforo de casi 10.000 personas, pero esa misma noche envió 42 policías a controlar a los 6.000 fans que esperaban a sus ídolos de ‘One Direction’ en el programa de televisión El Hormiguero . Tampoco hicieron nada por impedir la entrada de gente que procedía de un botellón.
DivierTT
La firma organizadora carga contra todos y no asume un solo error. Recuerda que Madrid Arena es una instalación municipal y además arguye que la Delegación del Gobierno y el Consistorio dieron el visto bueno al protocolo de seguridad, que la «seguridad integral» del recinto era asunto de Seguriber.
Su versión presenta lagunas. Los indicios apuntan a que la empresa vendió muchísimas más entradas de las 9.650 que ha declarado, posiblemente, el doble. Además, los agentes comprobaron que en ningún caso los controladores que contrató a la empresa ‘Kontrol 34’, los únicos que había en el interior, cumplieron con su obligación de dividir por sectores a los asistentes.
Seguriber
La empresa de seguridad sostiene que el Ayuntamiento le contrató solo para la seguridad «perimetral» del recinto, no de las puertas. Afirma que desplegó en el exterior 33 agentes, cinco en el interior para garantizar que las salidas de emergencias estaban expeditas, y un controlador general. Sin embargo, la seguridad perimetral no evitó ni la entrada masiva de gente sin tickets, que fue lo que al parecer causó la avalancha, ni la introducción en el recinto de materiales peligrosos como bengalas.
Administración central
Al margen de la polémica, pero tenía competencias en la fiesta, y por partida doble. La Unidad Central de Seguridad Privada del Cuerpo Nacional de Policía no puso pegas al plan de seguridad que presentó DivierTT 72 horas antes de la fiesta. La Policía Nacional era competente para hacer una visita complementaria, que hizo sin detectar anomalías. El Ministerio del Interior podía haber tenido agentes dentro del Arena para ver si se cumplían los planes a los que había dado el visto bueno. Tampoco lo hizo.