LEONESES POR EL MUNDO. DUBLÍN | Laura Bayón Sánchez. Periodista y Au pair
«Su amabilidad no es un mito»
Tras terminar su licenciatura en Periodismo, esta leonesa de 23 años decidió hacer las maletas y marcharse a Dublín a mejorar su inglés y, sobre todo, a vivir una nueva experiencia.

Laura Bayón, junto a la famosa estatua de Molly Malone.
Laura es un ejemplo típico de la situación actual, por desgracia, de muchos jóvenes. Esta leonesa de 23 años terminó su licenciatura en Periodismo por la Universidad de Valladolid y, debido a las escasas oportunidades laborales que se le presentaban, decidió explorar otras opciones. «No sabía qué hacer. En España no hay trabajo, especialmente para los periodistas, así que decidí aprovechar esta situación para mejorar mi inglés».
Para ello, buscó familias para trabajar como au pair y encontró una en Irlanda, concretamente en Monkstown, un barrio a las afuera de Dublín. «Decidí venir aquí porque siempre había oído que los irlandeses son gente amable y hospitalaria y la verdad es que no es un mito». Laura lleva desde finales de agosto del 2012 conviviendo con una familia y cuidando a sus tres hijos, una experiencia que recomienda a todo el mundo. «Creo que es la mejor forma de aprender un idioma».
Su estancia, que ya va para cinco meses, puede que se alargue más de lo previsto. «En principio tenía pensado quedarme en Dublín diez meses, hasta junio, pero ya me estoy planteando ampliarlo o quizás moverme a otro país como Reino Unido». Aunque lleva poco tiempo en la famosa isla esmeralda, Laura ya ha podido disfrutar de sus múltiples costumbres y tradiciones. Algunas de ellas, como la forma de disfrutar la música, son de su agrado. «Me encanta cómo se vive aquí la música. En la mayoría de los pubs hay música en directo e incluso en las calles se puede escuchar a artistas con muchísimo talento». Otra de las posibilidades que le ofrece el país son las maravillosas vistas que le brinda «ya que siempre he querido vivir en un lugar con mar».
Por el contrario, lo que menos le gusta de Irlanda es «la lluvia». «El paraguas no sirve de mucho, porque el viento no permite utilizarlo. Eso sí, cuando sale un rayo de sol, se valora muchísimo». La comida es otro de los puntos negativos de Irlanda. «Se abusa mucho de la mantequilla, el pan de molde y la patata. Sin duda, la gastronomía española es mucho más variada y saludable».
Sus costumbres
En cuanto a sus tradiciones y estilo de vida, Laura destaca lo cuidadosos que son a la hora de mantener vivas sus costumbres. «Aquí son muy populares los deportes gaélicos como el hurling y el fútbol gaélico, que se juega con las manos y los pies; hace poco vi una final y fue realmente emocionante».
Del mismo modo, esta leonesa también subraya la importancia que le dan a estudiar la lengua irlandesa, «aunque en la calle nadie la habla. Por ejemplo, los niños de la familia con la que vivo van a un colegio en el que sólo se habla irlandés, un idioma muy complicado».
Además y como ocurre con la gran mayoría de los países europeos, «los horarios de las comidas son muy diferentes». Laura recuerda que se come «sobre las 12:00» y se cena «alrededor de las 18:30, la comida más importante del día para ellos», algo que al principio la desconcertó, pero que después «uno se acaba acostumbrando».
En cuanto a los precios, «Dublín es una ciudad muy cara. Un café cuesta en torno a los tres euros, mientras que los libros son bastante más baratos en comparación con León».
Asimismo, Laura asegura que los irlandeses aprecian España. «No he conocido a ninguno que no haya estado de vacaciones alguna vez en nuestro país, sobre todo, en Barcelona. Admiran a nuestros deportistas y, sobre todo, les encanta nuestra gastronomía».
Sobre el futuro, Laura se muestra optimista, pero muy cautelosa a la hora de mostrar sus anhelos. «Mi sueño es tener un trabajo digno como periodista y en España, hoy en día, eso es algo imposible. Me gustaría trabajar como periodista fuera, pero sé que es muy complicado porque para ello necesito alcanzar un nivel muy alto de inglés, pero es algo por lo que me estoy esforzando cada día».