La UE aprueba un plan contra el fraude de la carne equina

Una inspectora analiza un trozo de carne en Holanda.
La Unión Europea aprobó ayer un plan para luchar contra la venta fraudulenta de platos preparados con carne de caballo, en lugar de ternera, mediante pruebas de ADN que determinarán además si el territorio de los 27 estados se encuentra ante un problema de riesgo sanitario.
El plan, que se pondrá en marcha de forma inmediata, pretende detectar la «presencia de carne de caballo no declarada en las etiquetas» de los productos y apreciar si hay «residuos de fenilbutazona».
En este segundo caso, el objetivo es descartar que el escándalo, que saltó inicialmente en el Reino Unido y ya se ha extendido a varios países europeos, no se convierta además en un problema de seguridad alimentaria.
«Estas pruebas ayudarán a tener una idea más clara de la situación en Europa» al respecto, indicó en un comunicado el ministro irlandés de Agricultura, Simon Coveney, cuyo país preside la UE este semestre. La propuesta recibió ayer el apoyo de «la mayoría» de los países miembros, indicaron fuentes diplomáticas
Respecto a las pruebas, la relativa al ADN en la ternera utilizada en productos transformados incluirá unas 2.250 muestras, de las que se llevarán a cabo 150 en España, Francia, Reino Unido, Italia, Alemania y Polonia, señalaron fuentes europeas.
Los dos tipos de controles se realizarán durante todo el mes de marzo, con el objetivo de disponer de resultados el 15 de abril. Sobre la base de esas conclusiones, Bruselas decidirá si propone medidas a más largo plazo.