Diario de León

El controvertido banco vaticano divide aún más a los cardenales

La plaza de San Pedro se llenó al final de la tarde para ver la fumata negra.

La plaza de San Pedro se llenó al final de la tarde para ver la fumata negra.

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í. Domínguez | (Colpisa) Roma

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La última congregación general de cardenales del lunes fue reconstruida puntualmente ayer por la prensa italiana y confirmó que el debate ha sido intenso hasta el final. Ya el portavoz vaticano, Federico Lombardi, había revelado que muchos se quedaron sin hablar y que, de forma insólita para estar en vísperas del cónclave, el polémico secretario de Estado, Tarcisio Bertone, dedicó parte de la sesión a informar sobre el IOR, el controvertido banco vaticano. Pero es que la cosa fue más allá. Bertone replicó a una severa intervención del sábado del cardenal brasileño, Joao Braz de Aviz, que había denunciado los males de la Curia y fue recibida con una ovación, y le acusó de haberlo filtrado a la prensa.

Entonces Aviz pidió la palabra de inmediato y lo negó airado, es más, señaló a su vez a «la organización», en referencia al aparato de la Curia, como sospechosa de las filtraciones, una intervención que de nuevo fue rodeada de aplausos. Es un síntoma inequívoco más de un malestar extendido hacia la Curia y de la crispación entre el ‘partido romano’ que la defiende y los extranjeros hartos de conspiraciones italianas que exigen una limpieza y una regeneración de la misma. Se puede hablar de un cónclave con un grupo antirromano y anti-Bertone.

A la bronca entre Bertone y Aviz siguió un episodio muy curioso, pues tomó la palabra otro cardenal brasileño, Odilo Pedro Scherer, uno de los grandes favoritos mediáticos identificado como candidato de la Curia. Scherer, de forma inesperada, se mojó en una defensa de la gestión de la Curia y, en particular, del IOR, donde es uno de los tres cardenales consejeros de la comisión de vigilancia, presidida por Bertone. Su intervención evidenció una fractura en el grupo brasileño. De hecho Scherer, de perfil conservador, fue rechazado hace dos años como presidente de la conferencia episcopal de este país. Por su parte Aviz, de 64 años, también circula como papable alternativo en caso de bloqueo de los favoritos.

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